miércoles, 28 de agosto de 2013

Si la utopía es caminar, me quedaré sin pies

Ideales que se forjan en cada lucero que creemos nuevo
ideales tan perfectos que duele al crearlos
ideales que incluso sufren por la perfección de sus dueños.

Nada más alejado de la realidad,
sólo posible entre divagaciones que se asoman
por pequeñas ventanitas de color azul, verde, miel, café, avellana, ámbar... 

A veces las ventanas lloran, a veces les rompen los cristales
a veces les ponen cortinas que ya no se abren.

Creemos que trabajamos por un mundo mejor cuando el nuestro
está, está lleno de incertidumbre que se embarra en los rincones,
manchando las esquinas, golpeándolos con sus gritos de torpeza.

No somos torpes, sólo simples quijotes que sueñan vivir en la luna
porque ese pensamiento nos pone románticos.

Y cuando despertemos de nuestra locura nos veremos cansados, 
con una capa de polvo rodeándonos, con las cuerdas desgarradas,
la mirada fija en un objetivo que sabemos con cada poro de nuestro significante ser
que será imposible de alcanzar, pero no importa, jamás importará.

Si la utopía es caminar, me quedaré sin pies, porque ahora sí que "pies pa' qué los quiero, si tengo alas para volar."

lunes, 29 de julio de 2013

De como prefieren a Lilith y a Eva la dejan en el olvido

Siempre gusta lo peligroso, lo prohibido, 
nadie quiere lo recto y bueno.
La hipocresía palpita de una manera
que la relega a lo inalcanzable.
Y cuando se dan cuenta 
que lo que en realidad necesitaban
no era a la traición
de una mujer, regresan con pies ligeros y quemados hacía
aquella que desobedeció primero;
lamentablemente ya fue expulsada y sin un Adán
que la cobije.

martes, 23 de julio de 2013

Volví a casa

Es extraño como anocheces en una ciudad, un estado y amaneces en otro. Amaneces en el que debe de ser tu hogar. Hoy no me siento en él. Siento que mi corazón ya no esta aquí, lo peor es que no sé dónde está. Tal vez se quedó allá, tal vez se lo quedó Kenia, Carlos, Karla, Ángel, Eloísa, Kissifur y Piñata. O tal vez ya no existe. Tal vez ya no quiere existir.

No me siento en casa, me siento extraña, me siento ajena, me siento como si no perteneciera a ningún lado.
Mi madre me extrañó, me abrazó y sonreía con gran gozo, yo le sonreía de la misma manera, pero no con el mismo entusiasmo. Sinceramente no quería regresar, pero tampoco puedo volver.
Hoy, en este día, no tengo corazón.

jueves, 11 de julio de 2013

No soy lencha, pero me rodeo de ellas





El día de hoy acudí a una ponencia llamada “Lesbianismo Político” a ciencia cierta no sé el nombre de la autora, no porque no haya puesto atención sino porqué al momento de presentarla no se les entendió en el micrófono, lo que alcance a percibir fue Martha, pero de nueva cuenta reitero que no lo sé. Esto dentro del marco de la 2da Jornada Cultural de la Diversidad organizada por el Movimiento LGBTTTI y bajo la invitación de una amiga, lesbiana, por supuesto.

Seré sincera, no iba con muchas expectativas, lo hice por acompañar a Mariana, salir de casa y aprender algo nuevo, incluso mientras íbamos al lugar jugamos con la perspectiva ¿qué pasaría si mi madre se diera cuenta?, no es que ella tenga lesbofobia o algo por el estilo pero últimamente se ha “preocupado” porque, al menos en cada círculo de amigos, tengo una amiga como lesbiana.

Llegamos al recinto, el mezanine del Congreso del Estado (sé que en realidad para este nivel no tiene mucha relevancia que lo mencione pero más adelante lo haré) con media hora de anticipación, tomamos nuestros lugares y platicamos en lo que iniciaba el evento. Éramos aproximadamente quince mujeres, dos hombres, un gay y dos trans; se podrán dar cuenta de que no mencioné el número de lesbianas porque no lo sé, creo que en realidad debería de contar las heterosexuales que presenciamos la ponencia.

La verdad es que pensé que presentarían algo novedoso ya que comenzaron con una breve introducción respecto a las propuestas que tenían pensando entregar a las autoridades correspondientes para hacer posible los derechos humanos de las lesbianas, sin embargo no fue así, el discurso fue el mismo que he presenciado a través de las redes sociales. La autora del escrito decía que era una lesbiana amorosa, que tiene amigas en la ciudad de México que son feministas, y por la manera en la cual se expresaba parecían radicales, que conoció a través del movimiento de mujeres, mencionó a varios de ellos: feministas, contra los feminicidios, hombres feministas, lesbianas feministas, o cualquier nombre que incluya los sustantivos feminismo y lesbianas. Todos tienen el propósito de luchar por el derecho de las mujeres, principalmente el de las lesbianas, pidiendo tolerancia por ser diferentes. Y eso fue todo.

Después dieron paso a una serie de preguntas y respuestas en donde una chica comentó que era necesaria la educación de las nuevas generaciones porque habrá más lesbianas en el mundo, luego otra se “ofendió” porque ella decía que no se tiene que esperar a que esta generación tenga hijos paras tomar cartas en el asunto, su discurso se basaba en tolerancia, que nadie les diga nada cuando pasean por un centro comercial, besarse con su pareja, hostigarlas o acosarlas por sus preferencias amorosas y sexuales, luego lo resumió exigiendo libertad.

La libertad no existe, es sólo un ideal romántico que nos han inculcado a lo largo de la historia.

Fueron precisas las ideas que plasmaron, un mundo en donde cualquiera puede salir a la calle sin temor a que les hagan nada, la elocuencia fue lo suficiente para llegar al escaso número de asistentes; reclamaron que no hubieran más pero sabían muy bien el motivo de ello: miedo.

Sabían que el miedo de las mujeres a ser reconocidas como lesbianas en el Congreso del Estado era grande, el miedo a ser rechazadas, a ser agredidas, a ser marcadas solamente por un gusto pudieron más que luchar por sus derechos.

Es motivador que realicen este tipo de eventos, además de las marchas que, para mí, están sobrevaloradas, pero lo que parece que no les queda claro es que de la teoría a la praxis hay todo un mundo de distancia y precisamente era lo que quería expresar pero ya no hubo tiempo para hacerlo.

Desgraciadamente vivimos en una sociedad conservadora que durante siglos ha actuado por medio de una “familia tradicional” y machista. La iglesia nos ha calado hasta los huesos al decir que la homosexualidad es pecado, claro, sólo traduce con literalidad lo que les conviene y que me perdone Dios en dado caso de no ser así. Pero si los griegos, de donde han salido los filósofos más reconocidos, decían que se acostaban con las mujeres porque era necesario poblar las ciudades, pero no porque realmente lo quisieran, el verdadero placer lo tenían cuando se acostaban con hombres. Ya existía la homosexualidad, e incluso el lesbianismo con Safo, y lo veían con naturalidad ¿Por qué la sociedad del siglo XXI no puede aceptar algo que ha existido desde siempre? Sólo fue cuestión de que entráramos a esa era llamada medieval para que todo se retorciera.

Al parecer lo que no entienden nuestras amigas lesbianas es que todo por lo que están luchando ahora no lo vivirán, por el contrario, serán las siguientes generaciones  las que podrán disfrutar de todo lo que han logrado, así como en décadas anteriores las lesbianas lucharon por el respeto que se merecen y ahora ellas pueden hacer este tipo de eventos, en los cuales se pueden expresar libremente en el Congreso del Estado, sí, no en un salón de eventos, parque cualquiera, no, es el CONGRESO DEL ESTADO. Creen que no han logrado nada cuando hace unos años sería impensable que pudieran presentarse en lugares como estos.

¿Es injusto? Sí, vaya que lo es, pero la vida no es justa y deben comprender que siempre habrá odio, ying y yang si desean verlo de esa manera, bien o mal; si existe el amor también el odio estará presente.

Seguirá habiendo personas a las cuales no les guste que manifiesten sus expresiones amorosas en público, incluso que estén “en contra” de la homosexualidad, lo que sí se puede hacer es enseñar la tolerancia desde ahorita.

Ejemplo estúpido: a mí no me gustan las calabazas pero no por eso voy a ir a matar a todos los jornaleros, personas que las degustan, ni a quemar las hortalizas porque ese vegetal no es de mí agrado, simplemente tolero a quiénes sí, las evito comer y listo.

Eso es lo que se les debe enseñar a esta sociedad que recién está abriendo su mente ante diferente pensamiento, hay diversidad y hay que aceptarla tal y como es; tolerar si no podemos consentirla del todo. Al menos en mi caso lo hago, tengo la fortuna de ser docente y a veces tomo la libertad de dar pequeñas “lecciones” vivenciales en lugar de aplicar algún ejercicio en el tema: les hablo de la homosexualidad con naturalidad, del respeto hacia los demás y de la aceptación de todos. Puede que les llegue algunos o puede que no, pero al menos estoy haciendo la labor que la misma sociedad me demanda.

Así que, adelante, lesbianas, sigan luchando para que dentro de unos años no muy lejanos puedan salir a la calle sin miedo a una represión.


No soy “lencha”, pero me rodeo de ellas.

sábado, 6 de julio de 2013

De lo que pasa en una paseada por "La Liber"

El día de hoy fui al centro ¿histórico? de mi ciudad, tenía meses que no iba sino es que poco menos de un año. Me baje en la “parada” (sin albur) correspondiente  y caminé unas cuatro o cinco cuadras hasta llegar a la calle Libertad o “La liber” como mejor la conocemos los chihuahuenses, es una especie de calle Madero del DeeFe pero unas 5 veces, si no es que más, más pequeña.

No sé qué tienen los gobernadores del Estado que siempre imitan a la ciudad mencionada anteriormente, nos dieron una Diana Cazadora en la avenida Mirador, incluso una mala imitación del Ángel de la Independencia aunque el de acá es Ángel de la Libertad con una espada que tiene un láser al mero estilo Jedi que significa esperanza; ya tiene rato que no funciona así que tenemos roto el rasho láser de la esperanza.

El nuevo gober César “Pelona Reluciente” Duarte junto con el presi municipal decidieron hacer casi lo mismo que en la Madero y el Centro Histórico (ese sí es histórico y no chingaderas) eliminar algunas calles para que sea un enorme paso peatonal, pues, para los peatones. Duh.

Las obras siguen sin finalizarse por lo que aún hay bastante escombro en ese espacio, especialmente frente a Catedral, en la cual hay una exposición de esculturas. Sinceramente no me fije de quién es, ni cómo se llama, qué fracaso de humanista soy, sé que debí de haber prestado más atención, pero ni modo, decidí seguir caminando mientras escuchaba música por los auriculares, cuando por fin me acerco al inicio de “La liber” me percaté de un círculo de personas, obvio rodeaban a alguien, llamaron mi atención, no sé si por morbo o por qué, digo no es común que varias decenas de individuos se aglomeren en cierto espacio tan pequeño.

Para mí no sorpresa estaban observando a un grupo norteño, con guitarra, acordeón y todo el kit necesario para tocar cierto estilo de canciones propias de la región, me quité los audífonos y duré parada unos cuantos minutos para observar. Unos grababan el acto, otros pasaban y dejaban algunas monedas, incluso a algunos se les percibía las ganas de bailar pero la vergüenza podía más en sus pies. Me di cuenta de que el cantante en cuestión no era integrante de la agrupación, ¿qué como lo supe? Sencillo, era el único que no traía el mismo vestuario y se notaba que estaba ligeramente ebrio, cantaba con una pasión que parecía no darse cuenta de lo desafino que lo hacía.

Deje el lugar y seguí caminando, luego más adelante vi uno de esos chicos que se pintan TODOOOS de gris y actúan como si fueran robotcitos cuando lanzan una moneda a su recolector, ¿happenigs tal vez? Varios niños lo veían asombrados, uno temeroso se acercó a tocarlo y al momento de hacerlo el joven se movió, el pequeño corrió a las piernas de su madre con una mezcla de alegría y miedo que se dibujaba en su sonrisa.

Seguí caminando hacía mi destino y pensé en los tres eventos que recién presencié: la exposición de esculturas, el grupo norteño y el chico metálico robot. Llegué a la conclusión de que es necesario que salga más seguido a recorrer la ciudad. Durante meses sino es que años, por aquello de la carrera, me quejé que en la ciudad de Chihuahua no hay “cultura”, que no hay eventos a los cuales asistir, porque cometí la estupidez de compararlo con la ciudad de México. Qué tontería tan enorme ¿Cómo oso comparar al monstruo de edificios con un rancho grandote?

Recuerdo el año pasado cuando realicé el verano de investigación científica en la ciudad de México que, fácil, había cinco, como mínimo, eventos culturales a los cuales asistir; claro, que mi flojera y/o el miedo a la soledad impidieran que asistiera todos los días a dichos eventos es una cosa muy distinta. Y aquí, bueno aquí tienes que buscarlos hasta por debajo de las piedras para darte cuenta qué ofrecen los artistas locales. Puedo jactarme que el Festival Internacional que organizan cada año va mejorando y la Feria de Libro deja algo que desear (de nueva vuelta caigo en el error de compararla con la FIL) pero de a poco a poco nos vamos forjando.

En fin, todo esto viene sólo a concluir a marchas forzadas, que la ciudad está creciendo y ofrece los eventos culturales que la gente necesita más no los que se merecen, porque sé que se merecen más, mucho más. Ahí se quedan afuera las verdaderas obras de teatro, las muestras de danza folclórica o de cualquier otro tipo de baile, lecturas en atril, conciertos, etc. Sé que Chihuahua cuenta con maravillosos artistas, los conozco, he convivido con ellos, pero no sé qué pasa con nosotros que preferimos algo “famoso” que producto nato de la región, tal vez va dentro del “Chihuahua es un público muy difícil”, tan difícil que no sabemos a ciencia cierta lo que necesitamos realmente.


Hace unos viernes leí una columna del LLE. Víctor Velo (acá la columna) donde con muy buena narración y a modo de diálogo expresa qué pasaría si no existieran los artistas en la ciudad, sentí que fue una especie de Fahrenheit 451. Es increíble como pensamos que el arte no es necesario en nuestras vidas cuando en realidad convivimos con él de una manera tan formidable que no nos percatamos cuando realmente lo hacemos.  

miércoles, 26 de junio de 2013

Caída

Edificio, oficinas, ocho pisos de diez, ocho pisos en los cuales se encuentran en hileras algunos cubículos, en esos cubículos centenares de hombres y mujeres de traje; intentan personalizar, en la medida de lo posible, su espacio de 4x4, fotos de la familia, pareja, mascota, algunos incluso llevan alguna planta para intentar darle vida al lugar, pero sigue siendo un espacio de 4x4, no más, no más vida, sólo trabajo. Rutina.

Me gusta cada 20 minutos exactos levantarme de la silla, echar un vistazo a mis compañeros de en seguida, ir a beber agua en esos diminutos conos en los que muy apenas se alcanza dar un trago, regresar al cubículo, hacer una sentadilla y de nueva vuelta al trabajo. Rutina.

Se llegan las ocho de la noche, por fin es hora de regresar a mi hogar, apago el computador, dejo las formulas pendientes en su respectivo cajón para mañana comenzar por ahí, me despido de mis vecinos laborales, me dirijo a la puerta y comienza el mayor dilema de todos: elegir las escaleras o el elevador. Son ocho pisos, ocho pisos con veinticinco escalones cada uno, en total doscientos escalones; el cansancio puede más y el elevador es el ganador. Rutina.

Llego a casa, dejar la corbata, el portafolio, comer una cena fría, mirar y programar para el apagado automático el televisor, hablar por teléfono con mi madre, colgar, observar con detenimiento el calendario, lavarme cuidadosamente los dientes, preparar la ropa del día siguiente, acostarme, dormir. Rutina.

Despertar, asearme, mal desayunar, tomar el portafolios, salir a la vida, llegar al edificio, a la oficina, ocho pisos, doscientos escalones, el elevador  vuelve a triunfar, 4x4, veinte minutos, orinar en un interludio de mis descansos, más agua, más trabajo, hora de salida. Rutina.


Ocho pisos, elevador o doscientos escalones, tras una batalla campal por primera vez decido elegir los escalones, camino hacía las escaleras y las veo detenidamente, siempre que estoy ante ellas tengo una especie de vértigo, me imagino qué pasaría si me dejo caer, pienso en lo ridículo que sería, pero la atracción al vacío es más fuerte que mi simpleza y la lógica; ¿por qué tenemos esa necesidad de imaginar lo que pasaría al caer por un mirador que está asegurado? ¿por unas escaleras? ¿por qué la atracción, de nueva vuelta al vacío? Son sólo escaleras que bajar, poner un pie tras a otro, escuchar el crujir de las rodillas, tomar el pasamanos, jugar con la velocidad del caminar. El vacío me sigue llamando, mis piernas dejan de funcionar, estoy siendo seducido por la sensación de la caída, sudor frío en mi nuca, miro hacia los lados, estoy quedándome solo, doy un paso. Se acabó la rutina.

domingo, 23 de junio de 2013

Pichy

Vivimos juntas

Pichy:

¿Cómo han pasado los años? ¡Las vueltas que da la vida! Vaya, en verdad no puedo creer que ya hayan pasado 365 días desde que cumpliste años la última vez, estoy 100% segura de que ya no eres aquella niña de ese tiempo, por el contrario, mejoraste y para bien.

Como te dije en el mensaje intenté marcarte todo el día, pero no sé por qué mi celular no me permite realizar llamarte, quería escuchar tu voz, amar los detalles que me otorgas con tanta delicadeza; eres mi hijoa, mi pandagatisirenoposa y no te cambiaría por nada.

Has sanado heridas, escuchado lágrimas, vivido sonrisas, peleado en barreras, saltado en guerras, has navegado hasta un punto en el que no sabes si reír o llorar, pero lo que sí sabes, y sabes muy bien, es que es necesario seguir luchando.

Cumpliste un año más, un año más de ser una mujer formidablemente maravillosa, estás llena de metáforas que forman un amor inquebrantable, eres tan fuerte que te admiro con una inocencia de niña pequeña ante la proeza de sus progenitores.

Quisiera escribir tan bonito como tú lo hiciste hace un año para mí, describirte a una perfección que ni Dalí podría hacerlo en una de sus pinturas más afamadas; eres una explosión de sabores, eres el helado que espero cada domingo, la caminata por la que charlo sin temor a prejuicios, la estrella que miro casi todas las noches porque aunque la regalaste para mí sé que eres tú.

He aprendido más de mí a través de ti que de mí misma, he aprendido tanto de ti que a veces no creo ser la que siempre está para los demás, o ser ese amor que dices que soy.

Nos complementamos de una manera maravillosa, que esta vida no tendría aventuras de no saber qué estás conmigo; vivimos juntas, vivimos juntas de una manera tan única que no puedo creer que ya hayan pasado algunos meses, quisiera vivir junto contigo lo que resta de vida y sé que será así, pero quiero que se repita en lo vivencial, mirar tu sonrisa, tus ojos tan brillantes, tus manitas pequeñas y perfectas, tus cachetes tan incitadores a ser acariciados aunque no te dejes, pero a mí sí me permites hacerlo.

Sé que puedo bailar hasta que me sangren los pies sólo si es contigo, sé que puedo llorar afuera de Bellas Artes si tú vas a estar ahí para convertir mis lágrimas en risas livianas, sé que puedo seguir en un camino de sombras porque serás mi luz que me ilumina aunque esté cegada por la incertidumbre.

Sé muchas cosas, sé que te adoro, que te amo, que agradezco al que creó al hombre por darme una de las casualidades más grande de mi vida que eres tú, agradezco mi familia tuitera, te agradezco a ti.

Eres la lluvia en mi desierto, eres mi norteña que sobrevive entre chilangos, eres la prueba fehaciente de que los sueños se cumplen, que los poemas se leen, que las flores buscan el sol y de que la vida vale la alegría.

Feliz cumpleaños, pedacito de mi amor, de mi corazón, de mí misma, felicidades, has obtenido un medalla más en este sinsentido de existencia, has superado las pruebas que se te han presentado y superarás muchas más porque aún falta mucho por correr; te deseo más lágrimas, más enojos, más frustraciones porque la felicidad, alegría y amor ya las tienes al alcanzo de un simple suspiro.

Te regalo lo que soy para que, entre las dos, moldeemos una vida juntas que nos llene de magia, de sueños y de metas por alcanzar.


jueves, 20 de junio de 2013

De un ser mágico y algo más

Un 28 de julio del 2011, (ocho días después de este día tan importante) cierto tuitero me arrobó comentando algo sobre Ella, la niña, luego otro tuitero me explicó que fue por qué estaban hablando de gente “súper” y que por eso salí a relucir, luego el primero tuitero me aclaró que fue por la razón de mi simple nombre en dicha red social.

Ciertamente he de confesar que este tuitero en cuestión me arrobaba, incluso me deseó feliz cumpleaños pero yo seguía sin darle followback, qué tonta fui, ya que no me agradaba mucho la manera en la que escribía, no es que sea grammar nazi, para nada, pero no sé, a veces a uno se le da eso de la presunción por ser letroso y le sale lo mamila, sin embargo con el paso del tiempo se fue ganando mi afecto y decidí darle click a ese botón tan vistoso llamado follow.

Vuelvo a mencionar el verbo ganar, porque sí, con sus replys, retuits y favs poco a poco se fue ganando mi confianza, jamás olvidaré que me apoyó cuando Totori murió y me dio palabras de aliento, después de varios meses entró a mi blog y lo leyó de principio a fin ¡DE PRINCIPIO A FIN! no sé si tomarlo como un halago o como un stalker de miedo jajaja  ok no :P cuando me dijo me dio mucha vergüenza, ya que precisamente, en ese lugar en el ciberespacio, me doy el “lujo” de escribir como se me da la gana, ya que sólo vomito lo que siento y/o pienso y no le doy la corrección adecuada, o más bien como debería, pero en fin, ya me estoy saliendo del tema.

Dijo muchas cosas lindas acerca de ello, me dijo que soy su escritora favorita y vaya que ese título da mucha responsabilidad, para ese entonces ya lo consideraba (considero) un amigo.
Puedo decir que ya mero cumplimos dos años de conocernos, pero mi alma y la suya se han conocido desde antes y lo seguirán haciendo por mucho tiempo más, es uno de los tesoros más grandes que tengo, no lo cambiaría nada.

Me ha demostrado lo que es el cariño incondicional, me ha enseñado lo mucho que valgo, me ha querido sin prejuicios, ha estado para mí cuando más necesité a alguien y cuando no también. Escribió cuentos para mí, y uno de los mejores cuentos maravillosos que he tenido el placer de leer, me enseñó a sonreír de nuevo, secó mis lágrimas a través de un monitor, se desveló conmigo hasta las cinco de la mañana viendo vídeos sin razón de ser para acompañar mi soledad en un monstruo de ciudad que me carcomía las entrañas, formó una familia conmigo, tenemos un bello pandagatisirenoposa, y una bello Kero, ha sido la mejor esposa con la que he tenido el placer de pelear, compartimos una relación amor-odio con PPMM, me regaló un cumpleaños que no cambiaría por nada, NADA, del mundo, me regaló un Pikachú para abrazarlo cuando me sintiera más sola y saber que está conmigo.

Ha llorado también conmigo, me ha mostrado su debilidad sabiendo que no lo destruiría y sería (soy) un banca en donde descansar, se pone feliz cuando estoy feliz, se entristece cuando yo también lo hago, y vicerversa, no sabe lo feliz que soy cuando él también lo es. Se preocupa por mí, por mi salud, por mi sonrisa, mi bienestar, mi alegría y felicidad, me ha enseñado las cosas buenas de la vida, como canciones tocadas a piano por él y cantadas, oh yeah, que soy un corazón, que soy amor, lo que no sabe es que sin él no sería lo que sale a vivir todos los días.

Efectivamente, no concibo ya mi vida sin él, lo extraño cuando no platicamos todos los días, aunque no se lo haga saber, ha aguantado mis dramas, las veces en las que me han roto el corazón, le ha partido la madre a quiénes se lo merecen y está a la expectativa de pegarle a quiénes me hacen sufrir —ha hecho mejor el papel de hermano mayor que el mío—, es una especie de alma gemela de amistad, es mi cómodo sillón en el que descanso cuando siento que no puedo más, y lo mejor es que él sabe que yo también lo seré y soy para él.

Hoy hace algunos añitos vino al mundo, sus papás no saben el hermoso regalo que trajeron al mundo, si el planeta tuviera más personas como él sería un lugar mejor; a veces ponen en tela de juicio que las redes sociales son just for lol’s, pero he de presumir que si no fuera por la del pajarito azul, sin albur, no podría estar escribiendo esto e incluso me han cuestionado cómo puede ser posible que considere como amigo a alguien a quién no he visto, pues sí, sí lo he visto, dos veces, y han sido unos de los días más felices de mi vida y sé, que aunque no lo hubiera visto, esto que siento por él, es real, como él, como yo.

Muchas felicidades, Serch bebé, eres un dulce después de un trago amargo, un baño después de un día cansado, una nube cuando el día ha estado muy soleado, una siesta después de una jornada larga, una carcajada sincera luego de haber llorado, eres un ser mágico que ha hecho de mi vida algo mejor, sin ti, sin lugar a dudas, estaría perdida. No puedo elegir otra palabra más que gracias, gracias por ser ese ángel de la guarda que, aún y con todas sus ocupaciones, está al pendiente de mí. MUCHAS GRACIAS por dejarme estar en tu vida, por compartir este día tan especial.

Te deseo más retos, más tristezas, más sueños, más lágrimas, más sonrisas, más caídas, más levantadas, escaleras y rampas, a resumidas cuentas, te deseo vida: MUCHA VIDA. Para que podamos seguirla compartiendo juntos por muchos años más.

Te adorote con todo mi corazón, con todo el amor, que vos dices, que soy.

¡FELIZ, FELIZ SÍ CUMPLEAÑOS A TI, A TÚ!


Por siempre tuya y para siempre Liz :33

miércoles, 5 de junio de 2013

Tengo alma de helecho

Por Oscar.



"Eres una persona que no se puede olvidar. Siempre que viajo en autobús me acuerdo de ti. Me invade una sensación de añoranza; ganas de saltar por la ventanilla, cruzar a través de los arbustos y saber que siempre encontraré el mar; porque uno siempre va a encontrar el mar, aunque algunas veces tendrá que caminar más que otras. Tienes alma de helecho."

Y nunca me explicó el por qué tengo alma de helecho, pero sin lugar a duda sé que siempre nos quedará el mar.

viernes, 31 de mayo de 2013

Carta a mis alumnos

¡Hola! 

Podría empezar con un “querido alumno”, “estimado alumno” o de mil y un maneras de saludarte, digo, para eso se inventaron las metáforas, alegorías, sin embargo un ¡hola! es más tuyo y mío. Sé que iniciaste el semestre con un cúmulo  de sentimientos: nervios, incertidumbre, alegría, que provocaron que tu corazón se acelerara de una manera inigualable. Tal vez no supiste cómo exteriorizarlo, tal vez lo dejaste pasar o te sumergiste en una contemporaneidad, en la modernidad, que lo ignoraste. Déjame decirte que saltarán de nueva vuelta y la única manera en que la te podrás desahogar será escribiendo. Sí, probablemente a un amigo, amiga, diario, facebook o mejor aún: poesía.
Sé que has estado enamorado, que te han roto el corazón, que te has torturado escuchando música triste y buscando a alguien que ya haya pasado esa misma situación para sentir que alguien te entiende. Sin embargo, ahora podrás identificar y sobre todo reconocer quién será el sujeto, motivo y objeto de tus sentimientos. Eres el autor de la obra de arte más exquisita, y lo mejor,  es que también eres el actor principal.

Habrá muchos escenarios que te agraden, otros que detestes, entrarán y saldrán personajes secundarios, usarás máscaras cuando menos lo esperes, pero siempre será una hermosa obra de arte lo que hagas porque tienes emociones y la capacidad de ser retórico, de influir en los espectadores de tu vida.
En ocasiones tus días serán dramáticos y pienses que es sólo tragedia, pero a tu alcance tendrás tus deus ex machina para sobrellevarlo, luego la comedia hilarante te dominará. No dejes que el contexto social y la corriente de ideas que fluyen a tu alrededor te dominen, eres autónomo y tú decides si solamente usas un “¡ay de mí!” o una sonrisa es tu mejor presentación.

Los griegos usaban el teatro para educar y entretener, los modernos lo siguen haciendo, mueven emociones y logran una catarsis que finalizan con lágrimas de tristeza o alegría. Así que no te detengas, tú también puedes entretener y educar a quien escuche tu poesía, pero sobre todo a quien mira tu obra de teatro.

No obstante, recuerda que es eso, ya es la obra de teatro, la presentación estelar y no un ensayo. Claro que se permiten errores, tartamudeos, improvisaciones y sé que lo harás de una manera maravillosa, pero no dejes que la sociedad influya en la dirección de esta.

Redacta bien tus emociones y actuaciones para que cuando baje el telón sientas la satisfacción de haber actuado de la mejor manera. Tú ya eres una obra de arte, que yo con gusto aprecio cada día, me deleito con el ritmo, la musicalidad de tu esencia, me deleito como el poema de amor que mi corazón necesita. Así que, en verdad, no dudes que cuando dejes de versar y actuar un aplauso a tus oídos de mi parte llegará.

Porque ni Benedetti, Owen, Dalí, Buñuel, Paz o cualquiera de los artistas que influyeron en nuestro mundo pudieron crear una obra tan perfecta como tú.


Así que me despido con estas frases del poeta y dramaturgo García Lorca, y deseo que las tengas muy presente, que la poesía es algo que anda por la calle y que el teatro es la poesía hecha humana.

sábado, 13 de abril de 2013

Se suicidarían


—Un día me voy a volver desierto y probablemente seré de aquellos que provocarán desaliento a los hombres, no será habitado por fauna o flora, se dedicará a provocar espejismos que inundará de locura al que por desgracia caiga ahí, no habrá pilotos que dibujen elefantes dentro de una boa, ni zorros que estarán esperando desde las tres de la tarde sintiéndose dichosos. Un día me volveré desierto y cuando por azar o burla, de quien maneje o no, las nubes lluevan no voy a saber qué hacer y el desierto dejará de tener vida.

—¿Qué puedo hacer yo si sólo soy sol? Si todo lo quemo y todo lo seco. Las estrellas huyen de mí y se refugian en la noche y en la Luna, oh bella doncella que me repugna por mi condiciente ardiente, frígida y curva. No quiero ser el sol de tu desierto, busca la noche, no me busques a mí...

—Ahorita el desierto no existe, el ecosistema existente es otro; el creador de esa metáfora incluso dijo que evoco más bien a la selva. Que sería una lastima que me convirtiera en un desierto, de hecho alegó que considerando mi condición sería un desierto bonito... pero eso no importa ahora. Si el creador de metáforas dijo que soy, ahora, una selva, necesita del sol para nutrir sus plantas y dar vida a los animales que la habitan, crear arco iris y permitir que todo siga su ciclo. Si tan sólo existiera la noche, la Luna y las estrellas se suicidarían.

—Entonces ahí voy a estar, pequeño edén... pero entiende que el sol siempre será sol, no te acerques mucho a él, no dejará de ser sol porque lo veas más de cerca.

—La conciencia de cada ser vivo está consciente de todo aquello que lo "aviva", es curioso como nombre a cada artefacto y de pronto se otorgan para siempre ese nombre y cualidades cuando en el inicio eran otros. Tal vez sí, es un tonto por jugar con palabras y hacer partícipe al pequeño que palpita para ver si logra una diferencia en el actuar de los nombres. De antemano sabe que las dagas pueden ser muchas, pero es un pequeño niño que aún confía en que las estrellas fugaces puedan conceder deseos...

jueves, 7 de marzo de 2013

Trece años



Me acuerdo que corría el año de 1999 y una pequeña bolita de pelo nació el 29 de julio, fue regalada a una niña que recién acababa de cumplir 10 años el 2 de agosto.

Me acuerdo que su madrina llegó en el auto, su prima se bajó, le entregó la bolita de pelo y huyeron, ella la sostuvo entre sus manos y era tan pero tan pero tan pero taaaan pequeñita que le sobraba mano para sostenerla.

Me acuerdo que esa bolita de pelo era un cachorrito, sus dueños habían tenido un debate ya que no sabían que nombre ponerle, unos decían que Benji, otros que Patch Adams, luego la madre de la niña dijo: "Mox."

Me acuerdo que fue el nombre perfecto, esto debido a que hacía poco que habían visto una película llamada "The Varsity Blues" y el protagonista se llama Jonathan Moxon, de ahí el nombre.

Me acuerdo que la niña tiene un hermano mayor, así que cuando regresó de donde andaba, entre la mamá, el hermano y ella bañaron a Mox en la lavandería, pobrecito no sé cómo no se resfrió, sin lugar a dudas desde pequeño mostró todo su valor.

Me acuerdo que Mox duró llorando durante tres días en las noches ya que extrañaba a sus hermanitas y a sus papás, así que la niña le regaló su mejor osito de peluche llamado Bubu, pero ni así logró que dejara de llorar.

Me acuerdo que su mamá decidió meter a Mox en una cajita y dejó su mano en la cajita para que ya no tuviera miedo; funcionó.

Me acuerdo que una ocasión Mox le llevó su cazuelita de la comida a la niña para que le sirviera croquetas; nunca nadie lo vio hacerlo de nuevo.

Me acuerdo que Mox tenía complejo de Napoleón, ya que era un perrito pequeño y le ladraba a los más grandes.

Me acuerdo que Mox tenía ladrido de perro grande.

Me acuerdo que se asomaba por la parte de abajo de la puerta del patio para poder ver cuando la familia partía en el carro.

Me acuerdo que cuando regresaban él lloraba como si lo estuvieran "matando" porque estaba ansioso por verlos.

Me acuerdo que la niña y su hermano jugaba con él a las escondidas; el niño salía corriendo, la niña le tapaba los ojos a Mox, el niño se escondía y luego la niña le destapaba los ojos y él salía corriendo por toda la casa hasta encontrarlo.

Me acuerdo que la niña se sentaba a Mox en las piernas y se quedaba dormido.

Me acuerdo que la niña le enseñó a subirse a las camas, primero con un banquito y cuando creció pudo hacerlo él solito.

Me acuerdo que cuando estaba en el patio comenzaba a temblar para que lo dejaran entrar; no importaba que estuviera a 35° centrígrados allá afuera.

Me acuerdo que en una ocasión en que la familia de la niña fue a El Paso, Texas, le compraron más cosas a Mox que a ella y a su hermano; entre esas cosas fue una camita.

Me acuerdo que muy pocas veces durmió en la camita, le gustaba jugar con ella al grado que la destrozó.

Me acuerdo que intentaron tirarla a la basura pero él iba y la sacaba del bote porque era SU camita.

Me acuerdo que viajó muchas veces a Juárez.

Me acuerdo que cuando fueron a col. Ocampo y lo dejaron en el corral correteó a las vacas y a las gallinas.

Me acuerdo que la primera vez que viajó a Juárez, la niña se bajó en Villa Ahumada para llevarlo al baño, unos perros más grandes que él lo comenzaron a morder y la niña no pudo hacer algo al respecto porque se quedó shockeada, hasta que llegó su mamá y logró quitárselos.

Me acuerdo que nadie habló de regreso a casa porque a todos les dolía que estuviera malito.

Me acuerdo que en una ocasión lo dejaron al cuidado de uno de los tíos de la niña y los nietos de este quisieron bañarlo, los muy hijos de p.... no lo secaron bien así que se enfermó :C

Me acuerdo que siempre que veía la puerta abierta salía corriendo como si no hubiera un mañana.

Me acuerdo que cuando estaba enfermo y veía la puerta abierta sólo se quedaba viéndola y no hacía nada.

Me acuerdo que en una ocasión se salió, unos vecinos lo agarraron y lo metieron en su patio.

Me acuerdo que toda la familia de la niña salió a buscarlo y no lo encontraban, hasta que la niña escuchó el collar de Mox y le dijo a sus papás donde estaban; gracias a Dios lo devolvieron.

Me acuerdo que siempre que la niña estaba triste Mox iba y le hacía compañía.

Me acuerdo que en los inviernos fríos Mox se iba al cuarto de la niña y le calentaba los pies al acostarse encima de ellos.

Me acuerdo que cuando escuchaba el carro o la camioneta se subía al sillón y se asomaba por la ventana.

Me acuerdo que el hermano de la niña lo aventaba desde el peinador a la cama de él y Mox movía su colita.

Me acuerdo que todos los días movía su colita.

Me acuerdo que cuando lo terminaban de bañar se subía a los sillones y corría como loco por lo feliz que estaba.

Me acuerdo que siempre se quería meter a la bañera, pero cuando le tocaba baño salía al patio.

Me acuerdo que veía sus toallas, las mordía y no dejaba que nadie se le acercara.

Me acuerdo que cuando estaba cerrada la puerta de cualquier cuarto la rasguñaba hasta que le abrieran.

Me acuerdo que ayudó a que la niña no cometiera una tontería con su brazo y un cuchillo.

Me acuerdo que cuando la niña llegaba a la casa oliendo a perro de otro hogar no le hacía caso porque se ponía celoso.

Me acuerdo que un 31 de diciembre, un tipo intentó entrar a la casa, pero como Mox ladró, y ya que tiene ladrido de perro grande, asustó el tipo y salió huyendo.

Me acuerdo que siempre le gruñía a Maribel, la ex novia del hermano de la niña

Me acuerdo que al ex novio de la niña pocas veces le ladró.

Me acuerdo que también le gruñía a Kevin, Alex y Arnoldo; amigos del hermano de  la niña.

Me acuerdo que le encantaba subir y bajar las escaleras de la casa de la hermana del papá de la niña.

Me acuerdo como jamás aprendió a traer la pelota, pero le fascinaba ir detrás de ella.

Me acuerdo que aullaba cuando escuchaba el sonido de la flauta.

Me acuerdo que muchas veces se salió de la casa sin que su familia se diera cuenta, regresaba, rasguñaba la puerta principal y todos se aliviaban al saber que estaba de nuevo en casa.

Me acuerdo que cuando estaba chiquito le gustaba morder las cosas; le destrozó unos huaraches a la mamá de la niña.

Me acuerdo que una vez quiso bajar las sábanas del tendedero y la mamá de la niña le dio un pequeño golpe con la escoba y jamás intentó volver a bajar las sábanas.

Me acuerdo cuando se puso celoso del gatito que llevó  la niña.

Me acuerdo que al final terminaron jugando y queriéndose mucho; el gatito y él.

Me acuerdo que cuando el gatito se fue al cielo de los gatitos él lo extrañó mucho y lo buscaba por el patio.

Me acuerdo que la niña sufrió mucho cuando se dio cuenta que de un mes para otro se puso tan malito que dejo de ver, escuchar, olfatear y caminar.

Me acuerdo cómo lloró la niña cuando la familia decidió que acompañara al gatito a dormir.

Me acuerdo que Mox vivió trece hermosos y maravillosos años al lado de la niña.

Me acuerdo que hoy Mox se durmió plácidamente.

Me acuerdo que la niña siempre amará y extrañará a Mox.

Me acuerdo que esa niña no ha dejado de llorar en todo el día de hoy.

Me acuerdo de muchísimos más recuerdos entre la niña y Mox pero ella ha decidido dejarlos en su corazón para mantenerlos más puros.

Me acuerdo que esa niña soy yo.



miércoles, 20 de febrero de 2013

Pero no lo es


Esperando que tenga un buen día lector, le agradezco el hecho de que esté leyendo éstas letras, sin embargo para no retrasarlo más escribiré directamente lo que nos importa a ambos.

No obstante, es primero contextualizarlo, así que diremos que estamos entre el año 3000 y 5000, por la fecha podría sospechar que hablamos de un cuento o escrito de ciencia ficción, así que desde ahorita le diré que sí. En efecto, estamos en el futuro y podemos asegurar que todo aquello que no se ha cumplido hasta este 2013 en nuestro cuento sí lo hará, es ficción, en la ficción podemos hacer lo que deseemos.
Podemos imaginar la ciudad como los Supersónicos o como cualquier libro futurista, carros voladores, teletransportación, robots como únicos “sirvientes” del hombre haciendo caso de su ley: jamás hacerle daño a un ser humano y/o permitir que él mismo se lo haga; obedecer siempre las órdenes dictadas por éste a menos de que entre en conflicto la primera ley y  protegerse así mismo en la medida que no contradiga la primera y la segunda ley. ¡Vaya que Asimov sabía lo que hacía!

Incluso podríamos citar a Bradbury y decir que intentamos conquistar Marte y lo hicimos, tan así que echamos a perder el planeta por no tomar en cuenta la cultura, tradición y costumbres de sus habitantes, sin embargo aún no lleguemos a ese punto sino nuestra historia no tendría sentido, Marte, Jupiter, Saturno, vacaciones en el Sol, intercambio entre otras galaxias, casas de campo en la luna de los demás planetas, todo esto y más es posible en este cuento; tal vez no le esté dando demasiado para que lo imagine, sin embargo es menester hacerlo de esta manera.

Ya conocemos el contexto ahora demos paso al protagonista de este cuento: comenzaré diciendo que es un chaval, adolescente, joven, niño, no precisaré la edad porque cualquiera o ninguno puede sentirse identificado con él. Lo que sí puedo decir son todas sus cualidades: inteligente, de eso no hay duda, crítico, analítico, tiene una capacidad enorme para imaginar historias, sus amigos y conocidos siempre lo alentaban para que siguiera escribiendo, y él lo hacía y lo hacía a la “antigüita”; papel y pluma era lo que siempre llevaba a la mano. Detestaba tener que escribir como sus modernos amigos, simplemente pensarlo, vomitarlo en un holograma para después hacerlo llegar por ese mismo pensamiento a aquellos que estuvieran necesitado de una nueva historia fantástica (he de confesar que eran muy necesarias en ese tiempo, ya que casi todo estaba escrito y los clásicos ya no eran tomados en cuenta por la capacidad de aprender a través de la ósmosis).

Así que él se daba a la tarea de rescatar el verdadero significado de ser escritor, su talento daba para mucho, tenía la habilidad de que le dieran una palabra disparadora e inmediatamente creaba algo nuevo, fresco y novedoso, la crítica literaria lo reconocía siempre como el escritor modelo que muchos deberían de seguir. Además, no sólo era escritor también cuentacuentos, su voz era de esas que te tranquilizan con sólo su mismo timbre, así que ya se imaginarán qué espectáculos hacía cuando se sentaba y comenzaba a improvisar o contar cuentos que ya había escrito.

Pero, en fin, como todo cuento maravilloso, según Propp, es necesario una problemática y he aquí la de nuestro cuento: nuestro querido protagonista sentía mucho. Sí, sentía mucho, tenía un corazón tan grande que estaba MUY necesitado de amor, demasiado, a tal grado que le dolía la situación en la que estaba (Y es que, sí, habían personas que lo querían, pero como era tanto el tamaño de su corazón que no se bastaba con ello, además de que no todo ese querer y amor es de la manera en la que él lo quiere y necesita). Así que después de pensarlo y platicarlo con su mejor amigo robot, le pondremos Bender (aunque no tiene las mismas características de este), en honor a Matt Groenig y Futurama, un buen día decidió dejar de sentir. ¡ASÍ ES QUERIDO LECTOR, DECIDIÓ DEJAR DE SENTIR! Estaba cansado de sentir tanto, estaba cansado y dolido de que no lo quisieran como él deseaba. Y como era un chico malo, malote, maloso, pero sobre todo un ser pensante que no está de acuerdo en las estúpidas reglas establecidas por la sociedad, que siguen prevaleciendo a pesar de los años y de la supuesta “evolución” luego de tantos siglos, comenzó con un tratamiento especial para dejar de hacerlo.

Muchos, pocos, algunos, se dieron cuenta de lo que él estaba por hacer, unos lloraron, otros no pudieron dormir en la noche en la que se enteraron de dicha decisión, otros estuvieron pensando en eso todo el día siguiente, otros se decepcionaron, otros se deprimieron, otros se sintieron frustrados, otros le rogaron y le imploraron que no lo hiciera, o todos sintieron exactamente lo que les estoy describiendo, pero ni así lograron que él cambiara de opinión. Sin embargo como toda acción trae una reacción, un día después de que el tratamiento surtiera todo efecto esperando quiso volver a escribir y adivinen qué pasó ¡exacto! Ya no pudo escribir más, lo pensó, lo escribió en su libreta especial, pero nada salía de su brillante mente.

Había olvidado lo que había dicho Heidegger: el escritor deja en cada uno de sus letras un pedacito de su corazón, de su alma, así que en vista de que ya no tenía sentimientos, no tenía algo que decir, algo que contar, algo que imaginar. Poco a poco su círculo de asiduos seguidores comenzaron a sentirse grises, y es que también cuando le preguntaban su estado anímico él sólo respondía que neutral.

Bender como fiel amigo, casi como perro, había hecho sus pertinentes observaciones, sabía que se estaba haciendo daño por haber tomado esa decisión, su sistema comenzaba a entrar en conflicto por permitir semejante barbaridad, y es que como todo cliché de historias de ficción él deseaba tener un corazón, deseaba sentir, sentir el amor, el cariño, la amabilidad, casi casi lo deseaba como el hombre de hojalata en busca del mago de Oz. Así que lo hizo saber a su amigo, él, dado que ya no sentía nada, se inmutó y sólo le deseó suerte, pronto sus caminos comenzaron a separarse, Bender no podía estar con alguien que no sentía, ¿cómo podría llegar a ser un “hombre” de verdad con todo y el paquete que conlleva si no tenía alguien que realmente sintiera? La praxis era importantísima para su circuita vida, sentía una extraña sensación por dejarlo, tal vez fuera dolor, no se sabe; los robots no sienten en verdad.

Así que, en efecto, querido lector si se da cuenta, es casi un perfecto cuento de ciencia ficción, la diferencia es que no, no es ciencia ficción, hay un niño que deseó ya no sentir y está cumpliendo ese cometido. ¿El final? El final aún no lo descubro, es por ello que se quedará inconcluso, ya que el verdadero final depende de usted.

martes, 5 de febrero de 2013

Me acuerdo de las mariposas, siempre llegaban cuando menos lo esperaba y más lo necesitaba. Me auguraban sueños, deseos, buenas noticias, alegrías y sonrisas. Hasta que llegó aquel fatídico día, recuerdo que todo había sido tan gris, la lluvia no dejaba de golpear mi rostro al caminar entre la arbolada que llegaba a su casa.
Después de pensarlo un tiempo, decidí quedarme quieta, sentarme en el césped y dejar que la lluvia se detuviera, al fin y al cabo empapada ya estaba, agua más agua menos no importaba mucho. Y tan pronto lo hice el sol comenzó a resplandecer, pensé que sería una buena señal; tiempo después me di cuenta que era sólo para confundirme
Seguí con mi camino hasta llegar a su hogar, nuestro hogar, toqué la puerta y sola se abrió, eso me extrañó de sobremanera pero no le di importancia. Entré y comencé a preguntar por él, sólo el eco me respondía.
Me dirigí a su cuarto, la mayoría de las veces se encontraba ahí ya que no le gustaba convivir mucho con su familia; pero al entrar no había nadie, solo, lleno de polvo y de su ausencia. Sentí un curioso dolor en el vientre, como si una mano invisible me golpeara. Seguí buscando por toda la casa pero sólo me encontraba en un vacío infinito, le marqué a su celular pero me mandaba a buzón. Desee que todo eso fuera un sueño, pero no fue así.
Él nunca regresó, nunca supe por qué y a dónde fue, pero a cada paso que daba hacía mi casa, una mariposa negra caía a mis pies. Todas muertas, como él, como yo.

lunes, 4 de febrero de 2013

A qué le tiras cuando sueñas mexicano

El jueves mientras estaba en el trabajo y tenía una de las tantas horas libres que caracterizan el día, me puse a inspeccionar una carpeta donde tengo algunos de los trabajos que hice en la universidad, ensayos, exposiciones, análisis comparativos, análisis estilísticos, en fin, todo aquello que hice a lo largo de cuatro años y medio, aunque en realidad sólo tengo registro a partir de quinto semestre y los que leí fueron a partir de séptimo si mal no recuerdo.

El caso es que me di cuenta que lo extraño, y de una manera titánica, extraño estar un día antes haciendo el ensayo de 20 cuartillas que el doctor Sotelo o la maestra Mónica nos pedían, extraño la presión, la inspiración, las quejas, pero sobre todo el producto de todo el esfuerzo.

Extraño la disciplina, la prisa, el análisis, el pensamiento, el lenguaje letrado, la presunción, los sinónimos, la corrección y edición de estilo, en realidad sólo extraño mi vida de estudiante. Extraño no tener más que las simples preocupaciones que mencioné arriba, terminar una exposición, improvisarla más bien, escribir análisis, ensayos largos y tediosos, ensayos pequeños pero profundos, en realidad lo que extraño es escribir.

Es un acto tan noble, que nos permite dejar un pedacito de nuestra alma en cada uno de los escritos que plasmamos en la simple hoja de papel o en el ordenador electrónico, sé que lo dijo Heiddeger, no recuerdo la cita exacta pero sé que fue así. En términos Potterianos, cada poema, cuento, capítulo, ensayo o simple oración con algo de estilo es como un horrocux, así que definitivamente viviremos por siempre, la única diferencia es que no matamos a humanos, simplemente hacemos uso de la tinta o del teclado.

Retomando los días de la semana el viernes una amiga me enseñó una epístola y un poema que había escrito en días anteriores, me dio cierto halo de envidia por su manera tan fresca de describir y elaborar metáforas para detallar lo cotidiano, también me recriminé por no tener la disciplina para seguir escribiendo como lo hacía en la carrera, aunque no es que haya escrito mucho; la realidad de las cosas es que textos narrativos son muy pocos y los líricos son nulos. Simplemente que a veces me gustaría tener la creatividad y genialidad para poder expresar lo que a veces revolotea en mi mentecita, sigo a varios aquí por blogger, algunos son conocidos, otros amigos, otros más que amigos, y siento unas ganas enormes de que mi mimesis no sea tan mediocre y realmente sea algo que aporte. Algunos apelarán que la catarsis es la que cuenta, que se intente, que el trabajo es lo que realmente interesa, pero sabemos de que no es así.

Extraño ser universitaria, extraño escribir ensayos críticos, lo extraño porque en verdad me gustaba hacerlo, lo peor es que sé que puedo seguir haciéndolo, no obstante es más cómodo decir que el trabajo no me da tiempo, y es que siempre tenemos tiempo para todo sólo que nos gusta seguir en nuestra zona de confort. 
Y lo digo porque lo sé, los últimos días he salido con amigos y mi familia a varios lugares, incluso el día de hoy saldré a jugar láser tag, no es que les esté presumiendo, no, no, para nada, yo ni hago eso, así que sé que tengo tiempo, sin embargo tengo una cierta aversión a darme a la tarea de leer un buen libro, analizar el contexto social, histórico, político, lo que el autor nos quiso decir, lo que el autor nos intentó decir y lo que el libro en realidad nos dijo, hacer relecturas, utilizar el formalismo, el estructuralismo y todos los ismos que nos han forjado a lo largo de la historia de la crítica literaria, juzgar al canon como si fuéramos Bloom y no pensar en la consecuencia de hacernos creer que la literatura hispanoamericana en realidad se hace participe de un canon inexistente, el boom latinoamericano no es lo único que representa a este lado del charco. Me da tanta risa y ternura cuando nos tratamos de asemejar a los siglos de ventaja que nos lleva la literatura española.

Y estoy hablando en general, si nos centramos en México es aún, no quiero utilizar el adjetivo peor pero es el único que se me viene a la mente, peor, comenzamos con literatura colonial y eso en realidad ni es de nosotros, es una mezcla entre la historia de los vencidos y de los vencedores, le damos paso a lo Barroco con Sor Juana Inés de la Cruz, sin embargo me atrevo afirmar que cuando realmente tuvimos un nacimiento fue en la literatura de la revolución con Mariano Azuela y su obra de Los de abajo, al igual que con Rodolgo Usigli con obras como El Gesticulador, obra teatral que sigue la temática de esta corte, entre otros más.
No podemos dejar a un lado a Los Contemporáneos, con José Gorostiza, Salvador Novo, Renato Leduc, Concha Urquiza, Gilberto Owen, Xavier Villaurrutia, Jaime Torres Bodet, etcétera, etcétera, etcétera, que su basta producción de poesía los hace destacar de una forma única y tradicional.

Qué decir también de La Onda, oh La Onda mi amor como te quiero, movimiento literario 100% mexicano que por el hecho de nacer dentro de la contracultura la denigraron al grado de no tomarla en serio, qué culpa tienen que los años 60's hayan estado plagados de sexo, drogas y rock n' roll. Incluso al máximo exponente de la literatura de la onda, Parménides García Saldaña, lo relegaron a tal grado de no darle credibilidad, ¡por Dios! él hizo la ruta de la onda y aún así lo dejaron olvidado en su propio viaje.
Sigue la Mafia con Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Salvador Elizondo, Inés Arredondo entre otros. Y todo esto en tan sólo el lapso de 1920 al 2012, en cambio en la literatura española contamos desde lo medieval que data desde el siglo V AL XV, el renacimiento, barroco, siglo de oro, las generaciones del 98, 27, 50 y la contemporaneidad, en resumen: siglo V al XXI.

Algún día aprenderemos a volar tomando en cuenta que primero necesitamos gatear para dejar bien puestos los pies en la tierra, elevarnos y así apreciar las joyas culturales y literarias que tenemos para mostrar al mundo.

Soñar no cuesta nada y los mexicanos realmente soñamos mucho, aún más una romántica insufrible como soy.

Lo más curioso e irónico es que inicié esto con un reproche hacía mi persona por dejar a un lado los ensayos y terminé redactando uno personal, tomando en cuenta lo que más me gustó de la carrera, así que no me sorprende si son pocos los que lo leerán realmente.

En fin, sólo quería vomitar un poco de las ideas que me venían preocupando a lo largo de la semana y sobre todo asentar que, en efecto, ya decidí ser Master en Estudios de Literatura Mexicana por el CUCUSH (suelto una risita como la de Mónica) y no importa que tarde un poco en lograr mi objetivo por no contar con los recursos monetarios, pero si ya cumplí mi sueño de ser licenciada en Letras Españolas, con más granas lograré poder cumplir este nuevo. 

Agárrate, Guadalajara, porque ahí te voy. 

domingo, 27 de enero de 2013

Carta a José


Muy estimado mío, es un grato placer para mí poder escribirle éstas letras desde la comodidad de mi hogar, aunque he de confesar que me gustaría aún más poderle mostrar mis sentimientos y deseos fervorosos estando a su lado, sin embargo el destino o los dioses mismos me impiden poder hacerlo desde el mismo lugar en el que vive.

He de confesar que batallé un poco para poder aquietar mis sentimientos y pensamientos al momento de darme a la tarea de escribir. Sin embargo, antes de comenzar de lleno con lo que el corazón me dicta, tengo la esperanza de que su familia, en especial su padre y hermana pequeña de la que sé a través de lo que me cuenta, se encuentren, si no de maravilla, por lo menos bastante bien; de igual forma apelo para que su sonrisa no desaparezca de ese rostro que me gusta tanto.

El día de hoy es un día sumamente especial, no sólo para usted que cumple ya un año más de vida, en el cual se ha forjado de muchas experiencias tanto gozosas como dolorosas, sé que el año pasado fue de duda ante su propia existencia, sé que también tuvo algunos infortunios y que su trabajo no es el más agraciado de todos, de igual forma ha conocido a personas que han complementado su vida así como otras que se han alejado por no saber apreciar y comprender a un ser único en su especie como es usted.

Mis más sinceras felicitaciones y deseos para que no sólo éste día, sino todos los que están por venir, se sienta el total protagonista a través de sus acciones, sus palabras, su caminar, el tono de su voz, su pensamiento e incluso hasta la manera tan peculiar en la que despierta su cara a través de sus gestos.

En verdad quisiera el día de hoy poder estar a su lado, cocinar un pastel del sabor de su preferencia, invitarlo a comer o simplemente caminar por su ciudad tan grande para sentirnos y reconocer la pequeñez de nuestros seres (en este momento hago una pausa por el acelerar de mi corazón al pensar en la posibilidad o en el simple sueño de que eso algún día pueda suceder.)

Sin embargo, y ante mi tristeza enorme, no puede ser así, por lo que espero que pronto esté en camino el regalo que con tanto cuidado elegí para usted, aunque después de dar el precio justo por él hubo un detalle que no me agradó de todo, ya cuando lo vea sabrá el por qué (incluso ya lo podría sospechar por la pregunta que le hice en días anteriores), no obstante apelo al niño interior que siempre está a la espera de que usted lo llame para que se sienta feliz del pequeño detalle que le otorgo a su persona, con la ilusión de que cada día que lo vea me recuerde aunque sea un poco y así se le dibuje esa sonrisa que tanto añoro. También es un día especial para mí, aunque no tenga mucho que ver, ya que me siento completamente feliz de poder compartir esta fecha con alguien tan especial que se ha vuelto esencial e importante en mi existir. 

Quisiera que supiera lo que en verdad siento, los recuerdos que me recurren a la mente con una frecuencia que a veces me asusta, las sonrisas y risas que nacen cuando precisamente pienso en usted, he de confesar que incluso es el último en el que pienso antes de dormir y ansío el tiempo en el que pueda darme la oportunidad de, al menos si no visitarlo, poder trasladarme para poder concluir mis estudios allá, sé que tal vez no me crea, o incluso piense que es sólo un artificio todo lo que en esta carta se está diciendo, pero con el corazón en mis labios, manos, ojos, le aseguro que es verdad, es verdad que me siento feliz de tenerlo en mi vida, es verdad que lo quiero de una forma tan extrañamente pura que, probablemente, nadie lo había querido como yo y sí es así, dudo mucho que de la misma forma ya que todos somos distintos y creo que si nos remitimos a las pruebas que he otorgado a lo largo de estos meses de conocernos puedo demostrar, que en efecto, no soy como todos los demás y me siento orgullosa de ello.

Me gusta quererlo, me gusta escuchar su voz, me gusta que hoy cumpla años, me gusta porque eso significa que ha pasado por un sinfín de experiencias que lo han hecho más sabio, que le han dado armas para seguir adelante en esta aventura que llamamos vida, es tan increíble como con tan sólo existir hace tantas maravillas.

Disculpe usted si esto comienza a parecer un tanto redundante, pero es que quiero que le quede bien claro lo que significa en mi vida, y reiterando, sobre todo en esta fecha tan única como lo es usted, lo quiero, lo adoro y me lleno de brillitos en las ojos como el cielo estrellado al saberme en su vida, sentir la ilusión de que pueda tocar fibras de su ser al demostrarle a través de este insulso medio lo que logra en mí.

Un año más de usted, un año más que le da la oportunidad de ser un mejor hombre del que 22 años han forjado a alguien tan veraz, versátil, tierno, crítico, analítico, soñador, romántico, apasionado cuando se propone hacer algo, responsable aún y cuando no le agrade la labor que debe realizar diariamente, es un pequeño niño que está a la espera de que alguien lo abrace y le haga saber que todo está bien.

Sé que estas palabras tal vez no hagan mucho, tal vez no signifiquen tanto, tal vez no sean un verdadero regalo, pero no sé qué más hacer, no sé cómo demostrarle que este día es único, que este día me llena de alegría, que este día es en el que usted nació para marcar la vida de tantos que han pasado por su camino y tantos que estarán por pasar, no pierda la esperanza, no se pierda; a menos de que sea dentro de sí mismo para encontrarse como es en realidad, para saludar a su niño que siempre está con usted, invítelo a pasear, regálele una paleta, llévelo a una resbaladilla, paséelo en un columpio, haga lo que tenga que hacer para recordarse y volver a creer en la magia que significan los cumpleaños.

Para mí ya es mágico y de una manera tan real que me da gusto poder compartirlo por primera vez con usted, le deseo mucha paz, muchos sueños, muchas alegrías, muchas tristezas, muchos problemas, muchas soluciones, mucha vida, aunque no le guste su día, aunque no siempre obtiene lo que quiere, pero fíjese en los detalles que le rodean, mire a su alrededor, el cielo, la flor, la nube, la sonrisa del desconocido, el sonido de la ciudad, en lo burdo y cotidiano, hágalo excelso, soberbio; es su decisión, siempre lo será.

Así que sonría, usted será un mejor hombre ahora, tiene 365 días para crecer, fortalecerse y hacerse ver que aunque la fecha, según usted, no es del todo favorable, para muchos de nosotros es una alegría y un alivio que exista, muchas felicidades, muchas felicidades por su cumpleaños.

Le dejo una cajita para que guarde mis te quieros, mis abrazos, mis te adoro. Recuerde que se quedó con un pedacito de mi corazón para que recurra a él siempre que se sienta solo. Y ahora no me queda más que despedirme, festeje, festéjese por mí.

Pd: Extraño su voz, la extraño como la insistencia de los girasoles de buscar al sol por la mañana.


Besos, siempre suya: Beth.

jueves, 24 de enero de 2013

Los que amamos en exceso

Por: C. S. S.

Los que amamos en exceso
corremos el riesgo
de parecer locos
sordos
y/o ciegos
y quedarnos solos.

Los que amamos en exceso
somos paradójicos.

Dicen que misteriosos.

Yo diría que claros.
No andamos con rodeos,
el tiempo es corto
y decimos: te amo.

Pronto.

Porque sin amor
los que amamos en exceso
no sobrevivimos.

Se nos hunde el barco
si nos dejan.
Se nos quema el alma
por unos labios.

Hacemos un poema
y lloramos.
Pero también reímos.
Y reímos llorando.
Y lloramos riendo.

Se confunden
con los que amamos en exceso.
Se asustan los serios
y se ríen los relajientos

Los que amamos en exceso
Decimos:
―hágase el amor.
Y se hace el amor que llevamos dentro.

Los que amamos en exceso
podemos parecer sabios.
O tontos.
Pero no somos: ni lo uno,
ni lo otro.

Sino todo lo contrario.

Nadie entiende
por qué no mentimos.
Nadie se enteraría si mintiéramos.

Perdemos diciendo.
Y ganamos perdiendo.

Los que amamos en exceso
agarramos defensas
de los microbios
de los que no nos aman.
De quienes nos desprecian
y de los que nos levantan falsos
y parece que nos matan
a los que amamos en exceso.

Pero nos inmunizan
y nos hacen más fuertes
a los que amamos en exceso.

Nos dan un premio
por amar en exceso:
nos dan un beso.

Y luego se alejan.

Pero nos inmortalizan.
Porque al final
todos quieren ese beso.

Los que amamos en exceso
no solo tenemos un premio
por amar en exceso
también un castigo:

Volver a enamorarnos.