domingo, 27 de enero de 2013

Carta a José


Muy estimado mío, es un grato placer para mí poder escribirle éstas letras desde la comodidad de mi hogar, aunque he de confesar que me gustaría aún más poderle mostrar mis sentimientos y deseos fervorosos estando a su lado, sin embargo el destino o los dioses mismos me impiden poder hacerlo desde el mismo lugar en el que vive.

He de confesar que batallé un poco para poder aquietar mis sentimientos y pensamientos al momento de darme a la tarea de escribir. Sin embargo, antes de comenzar de lleno con lo que el corazón me dicta, tengo la esperanza de que su familia, en especial su padre y hermana pequeña de la que sé a través de lo que me cuenta, se encuentren, si no de maravilla, por lo menos bastante bien; de igual forma apelo para que su sonrisa no desaparezca de ese rostro que me gusta tanto.

El día de hoy es un día sumamente especial, no sólo para usted que cumple ya un año más de vida, en el cual se ha forjado de muchas experiencias tanto gozosas como dolorosas, sé que el año pasado fue de duda ante su propia existencia, sé que también tuvo algunos infortunios y que su trabajo no es el más agraciado de todos, de igual forma ha conocido a personas que han complementado su vida así como otras que se han alejado por no saber apreciar y comprender a un ser único en su especie como es usted.

Mis más sinceras felicitaciones y deseos para que no sólo éste día, sino todos los que están por venir, se sienta el total protagonista a través de sus acciones, sus palabras, su caminar, el tono de su voz, su pensamiento e incluso hasta la manera tan peculiar en la que despierta su cara a través de sus gestos.

En verdad quisiera el día de hoy poder estar a su lado, cocinar un pastel del sabor de su preferencia, invitarlo a comer o simplemente caminar por su ciudad tan grande para sentirnos y reconocer la pequeñez de nuestros seres (en este momento hago una pausa por el acelerar de mi corazón al pensar en la posibilidad o en el simple sueño de que eso algún día pueda suceder.)

Sin embargo, y ante mi tristeza enorme, no puede ser así, por lo que espero que pronto esté en camino el regalo que con tanto cuidado elegí para usted, aunque después de dar el precio justo por él hubo un detalle que no me agradó de todo, ya cuando lo vea sabrá el por qué (incluso ya lo podría sospechar por la pregunta que le hice en días anteriores), no obstante apelo al niño interior que siempre está a la espera de que usted lo llame para que se sienta feliz del pequeño detalle que le otorgo a su persona, con la ilusión de que cada día que lo vea me recuerde aunque sea un poco y así se le dibuje esa sonrisa que tanto añoro. También es un día especial para mí, aunque no tenga mucho que ver, ya que me siento completamente feliz de poder compartir esta fecha con alguien tan especial que se ha vuelto esencial e importante en mi existir. 

Quisiera que supiera lo que en verdad siento, los recuerdos que me recurren a la mente con una frecuencia que a veces me asusta, las sonrisas y risas que nacen cuando precisamente pienso en usted, he de confesar que incluso es el último en el que pienso antes de dormir y ansío el tiempo en el que pueda darme la oportunidad de, al menos si no visitarlo, poder trasladarme para poder concluir mis estudios allá, sé que tal vez no me crea, o incluso piense que es sólo un artificio todo lo que en esta carta se está diciendo, pero con el corazón en mis labios, manos, ojos, le aseguro que es verdad, es verdad que me siento feliz de tenerlo en mi vida, es verdad que lo quiero de una forma tan extrañamente pura que, probablemente, nadie lo había querido como yo y sí es así, dudo mucho que de la misma forma ya que todos somos distintos y creo que si nos remitimos a las pruebas que he otorgado a lo largo de estos meses de conocernos puedo demostrar, que en efecto, no soy como todos los demás y me siento orgullosa de ello.

Me gusta quererlo, me gusta escuchar su voz, me gusta que hoy cumpla años, me gusta porque eso significa que ha pasado por un sinfín de experiencias que lo han hecho más sabio, que le han dado armas para seguir adelante en esta aventura que llamamos vida, es tan increíble como con tan sólo existir hace tantas maravillas.

Disculpe usted si esto comienza a parecer un tanto redundante, pero es que quiero que le quede bien claro lo que significa en mi vida, y reiterando, sobre todo en esta fecha tan única como lo es usted, lo quiero, lo adoro y me lleno de brillitos en las ojos como el cielo estrellado al saberme en su vida, sentir la ilusión de que pueda tocar fibras de su ser al demostrarle a través de este insulso medio lo que logra en mí.

Un año más de usted, un año más que le da la oportunidad de ser un mejor hombre del que 22 años han forjado a alguien tan veraz, versátil, tierno, crítico, analítico, soñador, romántico, apasionado cuando se propone hacer algo, responsable aún y cuando no le agrade la labor que debe realizar diariamente, es un pequeño niño que está a la espera de que alguien lo abrace y le haga saber que todo está bien.

Sé que estas palabras tal vez no hagan mucho, tal vez no signifiquen tanto, tal vez no sean un verdadero regalo, pero no sé qué más hacer, no sé cómo demostrarle que este día es único, que este día me llena de alegría, que este día es en el que usted nació para marcar la vida de tantos que han pasado por su camino y tantos que estarán por pasar, no pierda la esperanza, no se pierda; a menos de que sea dentro de sí mismo para encontrarse como es en realidad, para saludar a su niño que siempre está con usted, invítelo a pasear, regálele una paleta, llévelo a una resbaladilla, paséelo en un columpio, haga lo que tenga que hacer para recordarse y volver a creer en la magia que significan los cumpleaños.

Para mí ya es mágico y de una manera tan real que me da gusto poder compartirlo por primera vez con usted, le deseo mucha paz, muchos sueños, muchas alegrías, muchas tristezas, muchos problemas, muchas soluciones, mucha vida, aunque no le guste su día, aunque no siempre obtiene lo que quiere, pero fíjese en los detalles que le rodean, mire a su alrededor, el cielo, la flor, la nube, la sonrisa del desconocido, el sonido de la ciudad, en lo burdo y cotidiano, hágalo excelso, soberbio; es su decisión, siempre lo será.

Así que sonría, usted será un mejor hombre ahora, tiene 365 días para crecer, fortalecerse y hacerse ver que aunque la fecha, según usted, no es del todo favorable, para muchos de nosotros es una alegría y un alivio que exista, muchas felicidades, muchas felicidades por su cumpleaños.

Le dejo una cajita para que guarde mis te quieros, mis abrazos, mis te adoro. Recuerde que se quedó con un pedacito de mi corazón para que recurra a él siempre que se sienta solo. Y ahora no me queda más que despedirme, festeje, festéjese por mí.

Pd: Extraño su voz, la extraño como la insistencia de los girasoles de buscar al sol por la mañana.


Besos, siempre suya: Beth.

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