sábado, 18 de diciembre de 2010

Flor azul, centro rosado

Desde hace días, me di cuenta que me encantaría hacer una flor azul con un gran centro rosado. Tal vez te preguntarás por qué, la respuesta es sencilla.


El azul en un algodón de azúcar representa la felicidad, y ahora para mi, el rosa en un algodón de azúcar significa el amor.


Amor y felicidad; eso es algo que cualquiera mata por tener. Pero alguien como tú, no necesita matar, sólo necesita vivir. Porque vives al día, vives tu día, con tu forma tan peculiar y única de ser.


Pero en fin, te decía que desde hace días tenía muchas ganas de hacer una flor azul con el centro rosado, porque del amor surgen todo tipo de sentimientos, pero el que siempre prevalece es la felicidad.


Felicidad de tener un nuevo día para enmendar los errores, felicidad para conocer el mundo de una manera distinta, felicidad de ver el sol pintado con las acuarelas del Señor, felicidad de saber que hay problemas a los cuales enfrentarnos, felicidad de sentir como las personas se revelan a cada paso, felicidad de tener la dicha de oler rica comida y lo mejor: degustarla.


Estos son solamente unos pequeños ejemplos de las felicidades que puedes tener cada día, sin embargo el no tener amor, jamás veríamos esos detalles como felicidad.


Es por eso que quiero una flor azul con un centro rosado, para que siempre sea el amor el centro, y la felicidad siga con ella, porque qué hermoso aroma a de tener una flor así.


Entonces cada día, me despertaba y pensaba, cómo podría hacer una flor así, podría pintarla, dibujarla, o pedirle a alguien que sabe de photoshop que la hiciera por mi; pero no. Sabía que tenía que hacerla de una manera mucho más especial, porque esta flor tendría una dueña muy especial. Así que, decidí hacerla de algodón de azúcar, porque así tendría un olor dulzón que te podría regalar una sonrisa.


Porque eso es todo lo que deseo para ti, una sonrisa, felicidad, y cómo diría Walter Mercado, mucho pero mucho: AMOR.


Los problemas se vuelven nada con amor, las lágrimas de tristeza se convierten en felicidad, una cara larga y huraña se convierte en una preciosa sonrisa.


Eso deseo para ti, para la mujer fuerte, para la mujer que es libre, para la mujer que enseña con sus ojos, para la mujer que acaricia con palabras, para la mujer que en silencio puede hablar hasta los confines de la tierra. Eso deseo para esa mujer, que me ha hecho muy feliz, que me ha enseñado que debo ser.


Porque tú eres, a tu manera tan risitas, tan ojitos, tan musical, tan largo con movimiento, tan poeta, tan oradora, tan tú. Simplemente.


Felicidades en este día, felicidades ayer, y felicidades mañana.


Porque te quiero, porque te amo, porque eres una flor azul con un centro rosadito, porque Dios y yo siempre que platicamos, sonreímos y sabemos que hay alguien que me quiere, tan rarita, tan como soy y no soy. Y Dios y yo somos felices de tener una flor con olor dulzón.


Brisa, Etzilla te quiere.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Fugaces Furtivas

En el camión, ella, ella está recargada en el respaldo del asiento de enfrente, hacia un costado, abrazando su manta, dormitando plácidamente.

Él, él que está sentado en el asiento detrás de ella, recarga su mentón en la orilla del respaldo que obstruye su mirada hacia ella.

La mira, la observa, su respiración tranquila, sus ojos cerrados, y se pregunta qué es lo que sueña, mira sus labios, que durante unos segundos fueron suyos hace algunos meses. Mira de reojo la película que están viendo en el camión, pero prefiere regresar a ver a ese ángel dormido, que le trasmite toda la paz que nunca ha sentido. Sus ojos se ponen brillosos, desea con el alma ser ese respaldo, rodearla con sus brazos y darle un beso en la frente, tal vez así pueda lograr que pueda estar en su sueño.

Se escucha una voz al lado de él, la carne de burro no es transparente, él mira a la mujer que está sentada enseguida suyo, lanza un bufido y le da un beso desganado. La mujer le pregunta que tanto veía, él respondió que la película, a ella la miró por última vez, maldijo a su mujer y se quedo dormido pensando en ella.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La última y nos vamos

Te miré por última vez, te tapé con la sábana y di la media vuelta y comencé a recordar el día de hoy mientras caminaba a la salida del callejón. La misma rutina de siempre, levantarme, mirar la ropa que debería vestir y preparar la taza de café. Mi celular comenzaba a vibrar era un mensaje tuyo, predecible como siempre, deseándome los buenos días, diciéndome lo mucho que me amas y que estás ansiosa por verme hoy, te respondí solamente con un “yo también”. Abrí la regadera, el agua corría hasta llegar a su fin, imaginé que eras tú la que reemplazaba el lugar del vital líquido. Duré cinco minutos más de la cuenta, quería cambiar aunque fuera un poco aquello que hacia todos los días, quería tomar el control por lo menos una vez en mi vida, deje que el agua recorriera todo mi cuerpo, cerré los ojos y te imagine entre mis brazos tan frágil como un cristal. Luego te apretaba tan fuerte que te quebrabas en miles de pedazos y un grito surgía de lo más profundo de tus entrañas. Abrí los ojos, ya no podía darme el lujo de seguir desperdiciando el tiempo, salí de la regadera, me alisté y corrí hacia mi trabajo. La misma gente, el mismo escritorio, el mismo trabajo, era lo mismo de siempre, mirar por la ventana y ver a los vecinos del lugar sacar a pasear a su perro schnauzer que pareciera ser que es el único que les alegra la vida, luego a la pareja de amantes que se quedan de ver a la misma hora y ser interrumpidos por las llamadas de sus esposos sospechando que los engañan con alguien más. Pasó la hora de oficina y me fui a comer, cuando estuve a punto de llegar al restaurante una pequeña niña con una gran sonrisa llego a mi encuentro extendiéndome una hoja donde decía que era sorda y pedía una cooperación para sustentar sus operaciones, no le creí en lo absoluto pero como no andaba de mal humor decidí darle una moneda. Ella se fue corriendo después de el encuentro, cuando entré al restaurante me informaron que ya no había mesas disponibles, si gustaba esperar alrededor de 20 minutos para poder ocupar una, deje al mesero hablando ya que me di la media vuelta e hice una nota mental de no volver aquel lugar.

Pase por un lugar de comida rápida, elegí una hamburguesa con papas y me senté a mirar a las personas que estaban ahí, típicas familias que decidieron pasar un tiempo juntos ya que por cuestiones de trabajo no les queda tiempo para nada, algunos enamorados, una tipa solitaria con su notebook y yo. Le dí dos bocados a la hamburguesa y la dejé, el apetito se había esfumado al salir del establecimiento me marcaste, estabas preocupada no te había mandado un mensaje afirmándote algo que sabías de antemano pero que te encantaba escuchar y leer; decirte te amo, decirte cuanto te necesito pero ¿sabes? jamás lo volveré a decir.

Quedamos de vernos en el mismo parque, en la misma banca y sí, a la misma hora, llegue minutos antes como de costumbre, tú por el contrario tardaste más de lo normal: 15 minutos de retraso. Te excusaste diciendo que había un choque terrible, al parecer un conductor ebrio había atropellado a una niña sorda, inmediatamente pensé en la niña de al medio día pero no me importó, tu retraso me había exasperado.

Me besaste en los labios pero te rechacé de inmediato, preguntaste que me pasaba, fingí un dolor de cabeza y un poco de nauseas te preocupaste al instante pero tus palabras, tu perfume, y tu vestimenta me volvían loco, por lo que sólo me quedo invitarte a mi departamento para sorpresa tuya. Cuando íbamos caminando hacía allá un tipo intentó quitarte el bolso, lo seguí hasta un callejón y lo golpee hasta cansarme, hasta saciar mis tormentos de tus reclamos y mi rutina, hasta exterminar todo halo de hastíes en mi vida.

El tipo yacía inconsciente, tal vez muerto, te acercaste para cerciorarte que estaba bien, pero en ti, en ti vi todo lo que me hacía falta, te tome por los brazos y comencé a besarte, te quejabas de que era brusco sin embargo no me importó. Te recosté sobre el piso y tú comenzaste a gritar, algo se apoderó de mi y no recuerdo nada más. Sí, fuiste todo lo que me hacía falta, vida, amor, delicadeza, pero eras demasiado, demasiado para un ser que se conforma con comer hamburguesas con papas, demasiado para alguien que se conforma con darle una moneda a una niña que su sonrisa vale más que todo el sueldo que percibe en un año, que se conforma con quitarle la vida a quien le da la vida. Mire alrededor y encontré lo que buscaba, te miré por última vez, te tapé con la sábana, di la media vuelta y comencé a recordar el día de hoy mientras caminaba a la salida del callejón…

jueves, 7 de octubre de 2010

Metáforas




Metáforas: Recurso literario usado para poder imaginarte de mil y un maneras.

¿Cómo te explico? ¿Cómo le explico? Como explico que cada mañana el terrible despertar se hace mas pesado. Que quiero dejar de crearte, que quiero dejar de enviarte caricias con la luz del viento.

Que me desgarro con los luceros, que quiero quemar la cascada de sentimientos, que deseo ya no verte en los agujeros horadados en el diamante negro, que deseo destruirlos para cegarte.

Deseo que dejes de ser el culpable, que aunque lo he decidido. Que decidí quererte puramente, que decidí que fueras el dueño de los suspiros y los susurros del alba, siento que no sirve de nada.

Que aunque te lo grito con mi mirada, con mi roce entre tus dedos y con mis pasos atolondrados, me doy cuenta que no servirá de nada. No servirá de nada si cada deseo, si cada ideal, no te lo digo con palabras.

Pero me acobardo, dejo mi valentía a un lado cuando te siento en la misma bóveda de mil colores que te sigue. Incluso aunque deteste tu esencia, cuando surge en otras personas me impregno de ella y te veo. Te toco con mis manos, te dibujo con mis labios y te siento en cada paso.

¿Cómo te explico? Que diciembre me persigue con tu nombre, que me ata y me secuestra en recuerdos borrosos de tu desliz de invierno. Que deseo incansablemente que el hubiera exista, que un reloj fuera la máquina del tiempo para detener justo el momento en el que no existo, no existes; sólo vivimos.

Quiero idealizarte con tu maldad, con tu olor a tabaco, con tu incredulidad, para buscar tus contornos, tu ternura casi inexistente. Y así llevarte en lo latente, en lo fugaz y lo efímero de esta vida tuya y mía, que tú comenzaste pero que sigo sin esperanza alguna.

Cómo lo explico, cómo explico que eres la brisa de la montaña, la espuma de la luna al aparecer la mañana, el tintineo agradable de la campana en el silencio de mi almohada, el fulgor de la estrella que pasa por la ventana.

Dime, cómo te lo explico, cómo te lo grito, cómo te lo palpito, cómo te lo pinto, cómo me dejo llevar con lujo de violencia ante el golpeteo la realidad de tus besos con ella.

Utilizo tus recursos, tus horarios y tus llamadas para entregar al pequeño fracturado, que resuena débilmente para que tú vuelvas a quebrarlo, ¡qué no me importa! ¡Escondelo! ¡Rómpelo! ¡Tiralo! Que es tuyo, que te lo regalo para que lo hagas vibrar y soñar, que no importan que ellos sean rotos e imposibles. El soñador está hecho de esos fragtales de infinidad cubiertos con plumas escarlatas.

Te imagino y te aspiro en la palabra no dicha...

viernes, 1 de octubre de 2010

He decidido

Hoy, he decidido quererte, aunque tú no lo hagas... he decidido quererte, para que sepas que alguien te quiere puramente, así tal cual eres.
He decidido quererte aunque no lo sepas, o aunque lo ignores.


He decidido quererte, por el simple placer de hacerlo, porque me gusta sufrirte, porque me gusta mirarte a escondidas y arreglarme para parecerte bonita.

He decidido quererte, para desperdiciar mi corazón en ti, para desperdiciar mis susurros, mis anhelos, mis silencios.

He decidido quererte, para lograr que las mariposas vuelvan a mi, para lograr la emoción de cada día, para parecer niña chiquita y pensarte en cada anochecer.

He decidido quererte, para imaginar una vida contigo, una vida que nunca se hará, una vida que lejanamente se sueña.

He decidido quererte. para imaginar tus besos, imaginar tus desplantes y tus enojos, imaginar la ternura que sólo guardas para ella.

He decidido quererte, aunque cada día te deteste, aunque cada día te robe tu aire, aunque cada día al mirarte y verte cual eres te aborrezca, para luego arrepentirme y envidiarte.

He decidido quererte, aunque en cada mañana me digo firmemente que ya no quiero hacerlo.

He decidido quererte, para que mi corazón vuelva a latir por alguien, que aunque sepa que al final de esta historia que tú comenzaste por tu ser beodo, y que yo seguí por decisión errante, terminaré sufriendo y llorando, y a pesar de todo eso... he decidido quererte.

martes, 21 de septiembre de 2010

Quiero gritarte




Quiero gritarte.

Quiero gritarte en la noche lluviosa.

Quiero gritarte en la noche sin luna

Quiero gritarte en el amanercer.

Quiero gritarte en cualquier instante de tu vida.

Quiero gritarte tantas cosas.

C O S A S


Cosas que no te importan.

Cosas que ignoras.

Cosas que me hacen sentir la inexistencia en ti.


Quiero gritarte que te quiero.

Quiero gritarte que soy romantica a causa tuya.

Quiero gritarte que ya no me importas,

pero que en la noche saco tu recuerdo debajo la
almohada para sentirte en mis vagas ilusiones.

Quiero gritarte en blanco y negro.

Quiero gritarte en morado, su morado ese que tanto te gusta, ese que amas.

Quiero gritarte para que me mires.

Quiero gritarte en sueños y en vidas reales.

Quiero gritarte.

G R I T A R T E

Gritarte de día.


Gritarte tras tu fino oido.... oido de caracol... oido de poeta.

Oido de infiel.


Quiero gritarte.


Gritarte que me querías sin razón alguna.


Q U I E R O G R I T A R T E.

martes, 7 de septiembre de 2010

I G N Ó R A M E


Un beso embriagado

Y tú..

ignoras.

Ignórame, creo que ya me gusta que lo hagas.

creo que ya me acostumbré a la indiferencia.


No

pasa nada,

solamente intento comprender tu frío desdén.


I G N Ó R A M E

en cada momento y en cada vaivén.


Que busco tu mirada

en cada amanecer.


Que me consuela

el calor que surge en el atardecer.


Ignórame, no

pasa

nada.



Ansio la llegada del invierno

para que
tu gelida indiferencia

se


C O N F U N D A

Y

de esa manera pensar

que es el
clima azul.


Ignórame... entre más lo haces

más inevitablemente


te quie ro.




I

G

N

Ó

R

A

M
E


Aunque no quieras

cada noche

te

S U E Ñ O.


Ahora te lo exigo:


I
G
N
Ó
R
A
M
E

Ya me gusta el juego.

domingo, 1 de agosto de 2010

Crónica de la víspera de un cumpleaños no festejado

7:01 pm. Es la hora en la que llegué a casa, me tumbé en el sofá y prendí la caja tonta, no había nada bueno más que una película de Disney, "El Zorro y El Sabueso" decidí dejarlo en ese canal por el mero gusto de ver caricaturas.

Al mismo tiempo que veía la película, leía absorta una revista típica para chicas, son los mismos "consejos" que dan entrega tras entrega con la diferencia que lo parafrasean, ponen más colores y otras fotos y es lo que venden a chicas entre 15 a 20 años. Que curioso estoy a unas horas de mi cumpleaños número 21, no sé qué hago entonces leyendo una revista que ya no será un rango de edad en el cuál yo pueda leer.


Terminé de hojearla y la película estaba por terminar, es la misma formula que usan en todas las películas, sí al igual que con la revista, los buenos amigos que prometen estar juntos para siempre, el destino los separa, se vuelven a reencontrar, algo surge que los hace odiarse, posteriormente pasa algo en el que uno está a punto de morir, el otro lo salva y ¡cabum! son amigos de nuevo.


Vi que mi celular brillaba, tontamente pensé que era un mensaje pero no, me estaba indicando que se está bloqueando, es la manera en la que me doy cuenta que falla de nuevo, miré el reloj que ocupa gran parte de la pantalla marcaban las 8:39 pm. En eso mi mamá hizo de cenar canapés y los trajo hasta la sala, tomé algunos y seguí viendo la película, en eso pasan una cápsula de Disney obviamente y preguntan si puede haber una obra de arte dentro de otra obra de arte, solté un gran ¡ja! y pasaron a La Mona Lisa siendo destruida por pinocho, El Grito en el cementerio en el que está Jack y otras más.

Comienzo a fastidiarme ligeramente, decido levantarme e ir al baño a hecharme un poco de agua en la cara, voy a mi cuarto y prendo la computadora, ¡ah ese vicio! ese vicio que me hace tanto bien y a la vez tanto mal.

Luego recuerdo que el día de mañana, sí mi cumpleaños, iré a tomar un café con mis amigas y el día de ayer mi mami me compró ropa como regalo, entre esa estaba un lindo vestido algo hippioso sin embargo es de tirantes y odio mi espalda. Normalmente no me gusta mi cuerpo, tampoco no hago algo por mejorarlo, pero simplemente no me gusta, pero si hay algo que realmente deteste es mi espalda, llena de cicatrices por las marcas de la adolescencia, sí las espinillas, y aparte de que tiene un lindo detalle, la blusa marcada por el sol y eso hace que la deteste aún más.

Por lo que decidí mutilar otra blusa que me compró; ya que tiene una especie de chalequito que le va bien al vestido y me ahorra la pena de mostrar mi espalda, lo descocí, y luego arregle la otra blusa en cuestión.
Decidí hacerme presa de otra de mis adicciones y abrí el tan mentado facebook, tenía ya notificaciones de cumpleaños por parte de mis amigos de Chile y Argentina, he de confesar que me solté llorando cuando leí la de Arrocito, y más con el regalo vía mail que me dio.

Unas historias que sé que serán fascinantes ya que aún no tengo el deleite de leerlas.
Revisé la red social que ha causado controversia en casi todo el mundo y miré el reloj 10:18 pm, abrí otra, twitter, me di cuenta que es bastante divertido cuando sabes seguir a las personas indicadas con los tuits que causan controversia, pero no tenía tantas ganas de leer por lo que dirigí el ratón hacía el recuadro rojo con una equis blanca en medio y la cerré sin detenerme a considerarlo.

Oh, disculpen olvide mencionar que seleccioné toda la música que tengo en mi computador y la reproducí para hacer más ameno el ambiente, apagué la luz, me puse los lentes de descanso y comencé con la osadía de navegar por internet.


Retomando el curso, para cuando cerré la ventana antes mencionada eran ya las 10:54 pm, si que se pasa rápido el tiempo cuando lo pierdes en cosas sin producción alguna. Luego fui hacia el acceso directo que tengo en el mozilla, así es amo el explorador del zorrito desde que lo conocí, y me fui hacia la pestaña que dice: Blogger escritorio.

Miré las actualizaciones de aquellos que sigo mediante este medio de difusión, luego pase a nueva entrada y comencé con la busqueda de la imagen que iba a colocar para la entrada, sí así es, elegí aquella que vieron al iniciar, se preguntarán por qué lo hice, la respuesta es simple: porque se me antojo. Originalmente iba a elegir una relacionada con un pastel, velas, alegría y felicidad y cosas de cumpleaños ustedes saben; pero luego por mi mente pasó la palabra "abstracto", la escribí en el buscador más rápido del oeste (?) y comenzaron a salir bastantes imágenes que llamaron mi atención, sin embargo el fondo negro, el color verde y la flor llamaron totalmente mi atención y así sin más decidí ponerla.

Y luego..... y luego de eso comencé a escribir, a recordar aquello que hice según las horas que mi mente comenzaba a divisar. Ahora... ahora son las 11:21 pm. Así es, estoy escribiendo la crónica de la víspera de un cumpleaños no festejado, ¿por qué? Porque como les había comentado el día de mañana cumplo 21 años, ¡seré legal en todo el mundo! que emoción, si como no.


Ahora se preguntarán por qué un cumpleaños
no festejado, simple porque realmente no lo festejaré, tengo alrededor de 4 cumpleaños que no han sido muy gratos que digamos.

Comencemos con el recuento de los daños:


2 de agosto del 2006: Una tía muere el día anterior a mi cumpleaños por lo que toda celebración queda suspendida, porque...
¡cómo es que vas a celebrar tu cumpleaños en el duelo de tu tía! en mis adentros pensaba: Me vale madre mi tía, ella ya vivió sus años, llegó la hora en la que tenía que partir, yo apenas la estoy viviendo. Sí, lo sé que cruel se escucha pero ¡qué quieren! tenía 17 años.

2 de agosto del 2007: Un día antes declaran el auto de formal prisión a mi padre, sí cuando estaba por cumplir 18 años, la legalidad en México, (wow que emoción podré entrar a antros, ¡ja! ni al caso) meten a mi papá a la prisión, aclaro que todo fue obra de un tipejo que tuvo problemas con mi papá y la manera de vengarse fue metiéndolo a la cárcel, después de 8 meses fue posible demostrar su inocencia y salió libre. Pero sí, a las 18 años enfrentaba una de las épocas más díficiles de mi vida, tener a tu papá encerrado no es fácil créanme, está más de decir que cualquier festejo quedo nulo.


2 de agosto del 2008: Salí con mis amigos del CBTis, para organizarlos fue un total desastre, que sí, que no puedo, que ya voy llegando, que mejor no voy. La idea original era ir a un antro llamado latina o la latina o como sea, pero ellos no quería ir. Por darles gusto cambiamos los planes a un café, yo quería ir a La Casa de los Milagros, ellos al Del Paseo café, terminamos en uno llamado El Cielo que estaba bastante caro, mejor decidimos ir a cenar. Yo quería comida china o sushi, ellos no querían nada de ello, luego dijeron que no habría problema que fueramos a comer lo que yo quisiera pero que nadie comería, decidí darles gusto y terminamos en un puesto de hamburguesas llamado Villa Fiesta, sólo comí una orden de papas mi apetito se había perdido. Les supliqué que me llevaran a mi casa, entré y me solté llorando.

2 de agosto del 2009: Igual este no fue el peor de todos, sin duda fue el mejorcito, en el foro Clamp Fansub me hicieron un tema festejando mi cumpleaños, una de las hermosas niñas que conocí a través de él me dio un avatar, una firma, un fondo de pantalla hermosos, luego me felicitaron otros tantos por facebook, acudí a misa y el sacerdote me regaló un rosario bastante lindo por cierto. Y luego al finalizar dos de mis amigas fueron por mi, compramos unos hot dogs y nos regresamos a la casa. Y eso fue todo.... un día como cualquier otro con la diferencia que me dijeron ¡feliz cumpleaños!

A partir de entonces, y de años atras, decidí no festejarme, tomé la "filosofía" de decir: Soy la festejada, mis amigos son los que tienen que organizarme algo. No ser yo quien tenga que estar moviendo a la gente. Así que si nadie me dice vamos a salir, simplemente no salgo. Si nadie me dice feliz cumpleaños, no alardearé para que se den cuenta.

Aunque bueno, suena un poco ilógico escribiendo esto, suena un poco ilógico haciendo tanta mención acerca del día de mañana. Es que tal vez en el fondo, lo único que quiero es llamar la atención, que todos se den cuenta que realmente cumplo años, que tengan el detalle de escribir algo en mi muro, en el msn, en el foro, por msj o por llamada. Tal vez lo que quiero es sentirme realmente especial aunque sea en el día en que puedo tomar el protagonismo y que alguien me mandé un arreglo a mi casa, que me organicen una fiesta sorpresa y estén las personas que tanto deseo ver.

Pero no, yo sé bien que no sucederá así. Simplemente porque yo soy la que organizo eso, porque yo soy quien anda buscando la sorpresa en la vida de los demás, pero no busco la sorpresa en la mía. Es por ello que no será festejado, porque por mi parte será un día más, un día en el que saldré con mis amigas, saldré y será eso: un día más.

¿Saben qué me daré de regalo? No lavar trastes, ja ja ja ¡que patética soy! Lo que realmente sólo repercutirá en los trastes del martes debido a que sé que nadie los lavará, nadie sino soy yo.

11:42 pm los minutos que me quedan como persona de 20 años están quedando atras, y les digo el porqué no me gusta cumplir años: Porque siento que me alejo cada vez más de mi niñez, me aterra ser adulta, me aterra tener que tomar decisiones para mi futuro, me aterra simplemente voltear y saber que la niña tierna, dulce, alegre y "chistorina" que era, ya no queda nada.

Por eso me aferro tanto a la animación japonesa, a las películas de Disney, bueno a las películas animadas simplemente. Me aferro a ver caricaturas como Los Pádrinos Mágicos, Danny Phantom, y claro los clásicos como Animaniacs, Pinky y Cerebro, etc, etc, etc.


Me aferro a la magia, a la magia de Harry Potter, a la magia de Narnia, a cualquier magia que me pueda hacer imaginar como cuando era pequeña. Supongo que por eso me gusta tanto leer, no leeré literatura tan culta, no sé de los grandes genios más de los que me enseñan en la escuela.

Pero amo los cuentos de hadas, aún sueño con ver a mi principe azul en su corcel blanco, aún sueño con sentirme como una princesa ante una adversidad, y es cuando llega mi lado infantil, cuando llega y se apodera de mí mi forma chiple tan peculiar de ser. Esa que desespera algunos, que les gusta a otros, pero que forja mi personalidad.


11:50 pm Faltan tan sólo 10 minutos, 10 minutos en las cuales estaré esperanzada porque mi celular suene, en los cuales desearé con el alma que a las fueras de mi ventana se escuchen las mañanitas a todo volúmen, pero después de esos minutos transcurridos la esperanza muera, mi ilusión se rompa y vuelva a la realidad de saber que: Es un día más
.

Creo que es el momento en el que comienzo a dar gracias y efectivamente lo haré:

Gracias Dios porque eres tú quien me ha dado la vida, quien me ha dado el mejor regalo de todos, que me ha enseñado a vivirla por medio de llanto, alegría, desesperanza pero sobre todo con tus hijos, aquellos que me hacen saber que vale la pena vivirla por medio de sus palabras:

Con todo mi cariño, dedicado a una personita de corazón tan dulce y puro como los mismos angelitos del cielo.
Para ti, mi almita maravillosa, en tu año más de vida.
Para ti mi amiga adorada.
Feliz Cumple Azile.

12:00 pm.... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Ahora puedo decir: Camión camión hoy es mi cumpleaños

Llegó el primer mensaje de Mónica, amiga del DF. Luego el segundo de Selene, amiga de Hidalgo.

Decído releer todo el texto y siendo las 12:12 am del 2 de agosto del 2010 le doy click al recuadro naranja con palabras blancas PUBLICAR ENTRADA.

miércoles, 28 de julio de 2010

Tres días...

Te ha pasado que conoces a una persona y sientes que ya la quieres, que te conectas con la ilusión de poder platicar con ella. Que aunque hace escasos momentos que sabes de su existencia presientes que ya la conoces de toda la vida.

Que aunque lo primero que hace es molestarte, te gusta que lo haga, te gusta que te haga enojar , y seguirle el juego para durar hasta las cuatro y media de la madrugada charlando de cosas triviales, que aunque sabes que al día siguiente será bastante cansado, y que no sólo es uno sino dos días en los que no pararás debido a que trabajarás arduamente, pero en ese instante no te importa. Sólo quieres estar ahí, platicando de la nada y del todo.

Pasan los días de trabajo y lo único que quieres es entrar, iniciar sesión y ver su nombre como conectado, comenzar a pelear y hacerte la ofendida para que él intente contentarte. Que tienes realmente tres días conociéndolo y lo extrañas porque ahora él es quien se irá de viaje. Y lo piensas y vuelves a inicar sesión con la ilusión de ver que está conectado aunque sabes perfectamente que no será así.

Que lo extrañas aunque sepas poco o nada, que tienes la esperanza que en su agenda tan apretada te dedique unos segudos de su tan preciado tiempo así como tú se lo dedicas y no sólo le dedicas segundos sino hasta una entrada en tu blog.

Y deseas que el tiempo pase pronto, deseas platicar con él, deseas que él te provoque, que te diga que tienes 12 años, que te diga apodos cariñosos y sobre todo que confiense que eres tú la primera con la que se comporta así, y con eso piensas ya toda una vida de amistad con él.

Aunque tengas tan solo tres días...

lunes, 19 de julio de 2010

Cadáver Exquisito V. 3.0


Bueno, les digo que las noches de calor tienen un no sé qué, que andamos todos (?) pensando en el surrealismo, es por ello que traigo la tercera versión del cadáver exquisito, sin embargo en ésta ocasión no sólo es el joven Iván Alarcón sino también la señorita Nana Estrada.

Aquí les dejamos nuestra capirotada de nuestro cadáver exquisito.

Ciertas mañanas el rojo se ha tornado azul, lamentable, ha amanecido. No dura mucho la alegría de los pájaros, el fuerte viento de una tormenta avecinándose mueve bruscamente las ramas de los árboles. El cielo se tiñe de blanco y gris; la felicidad se desvanece de las miradas.
De la nada, miré aquello que tanto miedo me daba, aquello que hacía que mis piernas temblaran y mis labios lloraran. Mis labios te imploran, se desgarran contra el cristal. Tú siquiera te inmutas ante el carmesí resbalando por mi barbilla.
Permanecer en la oscuridad, más del tiempo necesario, es bueno. Después de un tiempo en la oscuridad los ojos se acostumbran a ella. Una polilla, grande y negra a surcado el umbral de la ventana, ¡qué bella es!
Pero ¡qué mas da! mis ojos quieren hacerse ciegos, están cansados de verte en simples sueños, tristes y anhelantes, por una mirada, por un suspiro, por la luz de tu alegría. Cantan las aves después de la tormenta, a todos les gusta el olor a tierra mojada. Caigo por el acantilado de la ignorancia de no mirar té. Prefieres adormecerte masticando el sabor, profiriendo alguna queja o quizás sólo escuchando el arrullo de las gotas de la lluvia.
A la mujer vecina la están golpeando, parece que no ha visto la luz del sol del cielo despejado, mucho menos su marido. O eso me hacen pensar mis pupilas dilatadas.
Me canse de que la luz se fuera, de que cambiara, de que atravesara mi pecho con su dulce dolor apremiante.
El chasquido que provocó tus pisadas sobre el papel regado en la alcoba me despertó de aquél interminable sueño. Callan todos a mi alrededor, ¿por qué lo hacen? porque el viento está hablando y a él no se le puede interrumpir. Te grito en el café, te grito en el té, te grito en lo más profundo de mí ser. ¿Cuál fue la obra de teatro que perdiste dentro del hollín de tu memoria?
Lloran los niños, no me gusta escucharlos llorar pues aturden mis oídos. Las señoras caminan por las calles, llevan a los niños en carriolas pero no se dan cuenta de que tienen hambre. Camino por el frío suelo, hasta que mis pies son desgarrados, llega un momento en el que ya no los siento, y me arrastro. Me arrastro y mi sombre quiere huir, me arrastro... Mi querida, quisieras, lo anhelarías si tan siquiera supieras de que hablo.
El cielo se tornó color mar completamente, tan claro que era imposible saber donde terminaba el mar y empezaban los cielos. A mí lado había una mujer tratando de pintar el mar y sus olas pero no veía la curvatura de la tierra, sólo una inmensa mancha azul sin principio ni fin. Te huelo a ti, apesto a ti, y me dejo envolver en tus brazos de humo. Cuando te gusta el olor de mi corazón prefieres pegarte a la pared y avanzar hasta el hueco más próximo, me dejas esperando cualquier impulso... Toda esa sangre golpeando mi cerebro. Quebraré ese espejo con una mirada.
Somos tan simples y superfluos cuando no estamos juntos, pero nuestra unión convierte al universo como algo innecesario. Esta Afrodita mía que enciende mis pasiones más allá de todos los deseos.
Igual, todos tenemos un punto débil, el mío aún no tiene nombre, me protejo con el lucero de la noche, que cae a diluvios ante la ignorancia de su hermosa tristeza.
El viento ronronea entre mi cabello cual si fuera aquél a quien dejé algunos años antes de procrearte. No quiero escuchar más allá de tu propia voz, ya no quiero celebrar nada que no venga de ti. Ayer éramos unos, ahora somos otros. Porque la flor ya se ha marchitado, se ha cansado de esperar el sol que la hace sentirse viva. Espera a que retroceda en el valioso tiempo, a crear o recrear la inolvidable máquina del tiempo, inconclusa... Siempre.
Miremos a través de las manecillas del reloj, hasta que se detengan y todo a nuestro alrededor nos lleve más allá de los que el estado físico puede aportar.
Se detiene, lo mira, suspira y se da la media vuelta, no piensa humillarse de nueva vuelta.
Dos o tres, miente al pedir siete. Nunca se le ha dado más de dos o tres. Despídelo con dos y que no vuelva hasta su turno. Y es el momento de empezar de nuevo, una nueva vida, una nueva mirada, y un nuevo futuro. No hay que retroceder pues el pasado se desvaneció al dejar de ser el presente.
Pero bueno, es tan sólo una nueva noche, un nuevo día, una nueva vida, que sólo espero no matarla con ella misma.

martes, 13 de julio de 2010

Cadáver Exquisito V 2.0


Bueno las noches de verano tienen o un no sé que, que hace que el joven Iván Alarcón y yo deliremos un tanto.

Así que como casi todo tiene segundas partes, he aquí la segunda versión de un cadáver exquisito.

¡Ah pero que bonito es el surrealismo!

La foto es cortesía de Guido-san :B... bueno la edición xD.

Espero que lo disfruten.

Noches diurnas con el calor inaguantable, la pequeña niña mira la luna con la ilusión de que le llegue un poco de su frescura. Y es que el viento es pasajero, al igual que la música que va y viene y arremete contra las paredes. Se desliza por el vacío y llenándolo de espacio. Tan sólo es dejarse llevar, pasear por el viento, llegando hasta las estrellas, dejar un pedacito de su corazón en ellas. Todos los días me despierto sin abrir los ojos y leo mi mente que sigue escribiendo más de mil historias al mismo tiempo. Es la realidad de los sueños y la maldición de la realidad. Pero después se da cuenta que sólo es un sueño, que tan sólo es una triste y vaga ilusión que hace que se dé de topes, porque la oscuridad puede más, porque la tristeza alberga en lo más profundo de su ser. Sube por las escaleras hasta el cielo y al llegar se deja caer al vacío y despierta de un sobresalto. Los ojos se humedecen al sentir el pánico de más de mil corazones. Pero que más da, así es la vida, subes, bajas y te das cuenta que sólo te encuentras en tu cama, mirando el techo imaginando que podría pasar, que podrías hacer, que podrías.... tan sólo que podrías. Y el corazón se detiene a causa de los pensamientos que lo palpitan. Son los labios vuestros los que desplazan el viento. Es el don de la ninfa del bosque. Tan sólo cierro los luceros, lanzo un suspiro a la lluvia y te beso en silencio. Es la miel de las abejas la que besa tus labios, y la hiel la que besa los míos. La brisa de la media noche la que envuelve mi cuerpo al acércame al tuyo. Te imagino, tras un velo que lo cubre, te imagino tras tu mirada de tristeza perdida, te imagino a mi lado contando las infinitas del cielo. Es el árbol muerto que se mantiene en pie. ¿Quién es capaz de hacer eso? ni siquiera cuando estamos vivos. Luego camino descalzo, hasta que llego a la encrucijada que el destino me tiene preparado. O te elijo a ti o me elijo a mí. La lluvia de la tarde golpea bruscamente la ventana de mi habitación, quisiera mirar más allá pero la cortina de lluvia no me lo permite. Son murallas liquidas las cuales no sé como atravesar. Fuegos, llamas, el corazón arde entre todas ellas, quiere purificarse para poder volver a ser blanco, blanco puro, blanco agua. No son lo mismo los suspiros del día que los de la noche. La calidez del día se asemeja al del corazón y la frialdad de la noche es similar pensamiento humano: fresco pero oscuro. Ya entran los aromas de lluvia por la pared, impregnan la habitación y seducen con su naturalidad. Ya no hay flores en el jardín pues la tormenta a acabado con ellas. Todo lo miro pasar, la gente caminando sin un hogar al cual ir, personas que se topan con otras sin pensar en lo mucho que tienen en común, pero sigo anhelando. Anhelando el momento en que alguien decida a sacarme de la misma cárcel que me construí. Son niños y sus ojos anuncian inocencia, pero el mundo es cruel y la inocencia no dura para siempre. No tardarán en ser unos insensibles más de la raza humana. Nos acostumbramos a no sentir las lágrimas cuando inundan los ojos, nos acostumbramos ver y dejar pasar las cosas. Pero luego, de la nada surge aquello que me ciega, ciega mi perlas admirando, ciega lo muerte a la esperanza. Y se pierde el hilo de la historia, de la fantasía y de la realidad. Conté hasta tres y cerré los ojos esperando ver todo completamente sigue igual, no hay diferencia. No queda remedio, volveré a la monotonía, a la cruel rutina para vivir esto que llaman vida. Cuando debemos de gritar es cuando aprendemos a quedarnos callados. Y la boca muda a nadie le importa, ni siquiera al mudo. Silencio.... silencio.... silencio en mi alma y en lo que queda de sueños. Pero ya no hay nada, lo que había lo difuminó el viento o se perdió en el tiempo.

viernes, 9 de julio de 2010

幸福 Kōfuku

Yo sólo quiero tu felicidad, sabiendo que nunca seré tuya para compartirla

Frase del Manga de Clover propiedad de CLAMP, dicha por Oruha sí mal no recuerdo.

Yo sólo quiero tu felicidad, sabiendo que nunca seré tuya para compartirla, me atrevo a decir que me adueño de la frase. Y hago tal atrocidad sólo por el hecho de que el corazón que late dentro de mí, me lo dicta. Lo grita a los vientos habidos y por haber, en cada palpitar lo sueña.

Sólo quiero que seas feliz, no me importa cómo ni con quién, pero quiero que lo seas. Porque sé que yo no podré hacerlo, porque aunque tenga tantas ganas de decirte: ¡Mírame! Lo que tanto buscas está en mí. Lo que tanto anhelas, la comprensión, el valor, el lugar, el amor, el apoyo que necesitas, algunos gustos en común, todo lo que me dices que quieres, en cierta forma sé que los tengo. Pero jamás podré hacerlo, jamás podré decirte que me mires con otros ojos.

Me gustaría decir que no hay que adelantarse a las cosas y decir, de esa agua no he beber, pero soy realista. Muchos dicen que es pesimismo lo que tengo, pero es realismo.

Eres tan perfecto dentro de tus imperfecciones, que aunque sé que eres mi amigo, y no te quiero del todo más que eso, me gustaría poder apoyarte, me gustaría darte la felicidad, las caricias, el cariño que tanto necesitas, porque sé que lo necesitas, en tu mirada triste se notaba.

Pero como sé que realmente no podré anhelarte más que en mis sueños, más que en el mundo perfecto que creo cada noche antes de dormir, sólo deseo tu felicidad.

Sólo deseo que la persona que elijas te haga feliz, que ya no te hagan sufrir como ha pasado como hasta el día de hoy, no sabes la rabia que me da, no sabes las ganas que me dan de tomarte por los hombros y zarandearte y decirte que no necesitas buscar más.

Pero eso ya no me corresponde....

Tu sonrisa es la mía, tu felicidad es la mía y yo... yo estaré aquí para ti, cada noche, cada día.

Así como las estrellas siempre están para el cielo nocturno, así como las flores están para la primavera.... así como cada comparación que te imagines... Estaré para ti.

Y tu felicidad siempre será la mía.