martes, 13 de julio de 2010

Cadáver Exquisito V 2.0


Bueno las noches de verano tienen o un no sé que, que hace que el joven Iván Alarcón y yo deliremos un tanto.

Así que como casi todo tiene segundas partes, he aquí la segunda versión de un cadáver exquisito.

¡Ah pero que bonito es el surrealismo!

La foto es cortesía de Guido-san :B... bueno la edición xD.

Espero que lo disfruten.

Noches diurnas con el calor inaguantable, la pequeña niña mira la luna con la ilusión de que le llegue un poco de su frescura. Y es que el viento es pasajero, al igual que la música que va y viene y arremete contra las paredes. Se desliza por el vacío y llenándolo de espacio. Tan sólo es dejarse llevar, pasear por el viento, llegando hasta las estrellas, dejar un pedacito de su corazón en ellas. Todos los días me despierto sin abrir los ojos y leo mi mente que sigue escribiendo más de mil historias al mismo tiempo. Es la realidad de los sueños y la maldición de la realidad. Pero después se da cuenta que sólo es un sueño, que tan sólo es una triste y vaga ilusión que hace que se dé de topes, porque la oscuridad puede más, porque la tristeza alberga en lo más profundo de su ser. Sube por las escaleras hasta el cielo y al llegar se deja caer al vacío y despierta de un sobresalto. Los ojos se humedecen al sentir el pánico de más de mil corazones. Pero que más da, así es la vida, subes, bajas y te das cuenta que sólo te encuentras en tu cama, mirando el techo imaginando que podría pasar, que podrías hacer, que podrías.... tan sólo que podrías. Y el corazón se detiene a causa de los pensamientos que lo palpitan. Son los labios vuestros los que desplazan el viento. Es el don de la ninfa del bosque. Tan sólo cierro los luceros, lanzo un suspiro a la lluvia y te beso en silencio. Es la miel de las abejas la que besa tus labios, y la hiel la que besa los míos. La brisa de la media noche la que envuelve mi cuerpo al acércame al tuyo. Te imagino, tras un velo que lo cubre, te imagino tras tu mirada de tristeza perdida, te imagino a mi lado contando las infinitas del cielo. Es el árbol muerto que se mantiene en pie. ¿Quién es capaz de hacer eso? ni siquiera cuando estamos vivos. Luego camino descalzo, hasta que llego a la encrucijada que el destino me tiene preparado. O te elijo a ti o me elijo a mí. La lluvia de la tarde golpea bruscamente la ventana de mi habitación, quisiera mirar más allá pero la cortina de lluvia no me lo permite. Son murallas liquidas las cuales no sé como atravesar. Fuegos, llamas, el corazón arde entre todas ellas, quiere purificarse para poder volver a ser blanco, blanco puro, blanco agua. No son lo mismo los suspiros del día que los de la noche. La calidez del día se asemeja al del corazón y la frialdad de la noche es similar pensamiento humano: fresco pero oscuro. Ya entran los aromas de lluvia por la pared, impregnan la habitación y seducen con su naturalidad. Ya no hay flores en el jardín pues la tormenta a acabado con ellas. Todo lo miro pasar, la gente caminando sin un hogar al cual ir, personas que se topan con otras sin pensar en lo mucho que tienen en común, pero sigo anhelando. Anhelando el momento en que alguien decida a sacarme de la misma cárcel que me construí. Son niños y sus ojos anuncian inocencia, pero el mundo es cruel y la inocencia no dura para siempre. No tardarán en ser unos insensibles más de la raza humana. Nos acostumbramos a no sentir las lágrimas cuando inundan los ojos, nos acostumbramos ver y dejar pasar las cosas. Pero luego, de la nada surge aquello que me ciega, ciega mi perlas admirando, ciega lo muerte a la esperanza. Y se pierde el hilo de la historia, de la fantasía y de la realidad. Conté hasta tres y cerré los ojos esperando ver todo completamente sigue igual, no hay diferencia. No queda remedio, volveré a la monotonía, a la cruel rutina para vivir esto que llaman vida. Cuando debemos de gritar es cuando aprendemos a quedarnos callados. Y la boca muda a nadie le importa, ni siquiera al mudo. Silencio.... silencio.... silencio en mi alma y en lo que queda de sueños. Pero ya no hay nada, lo que había lo difuminó el viento o se perdió en el tiempo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No conozco a el otro autor pero me gustaría felicitarlos a los 2, n.n que me han gustado las 2 partes ojala sigan haciendo mas. =DDD


AciagoDemiurgo n.n

Oneechan dijo...

Me ha gustado mucho, muy hermoso, muy en contacto con los sentimientos~ tu escrito me recordo una página de internet en donde se pregunta en una encuesta si las estaciones del año influyen en el arte de las personas y por lo visto creo que asi es ^^

Iván dijo...

Mire nada más, yo lo publiqué en otros lares y la verdad me lo destrozaron acá bien feo jaja pero lo leyeron, o son personas amargadas o no tienen idea de lo que es un cadáver exquisito xD
Pero bueno, por aquí parece que sí les gustó. Qué bueno ñ_ñ