sábado, 8 de enero de 2011

La Esfera


Por: Iván Alarcón - Liz Silva

Ya era invierno, el viento soplaba deslizándose por los pastizales agonizantes de las praderas. Caía la noche, las sombras.
Parecían seres vivientes que pensaban por sí mismos para aterrorizar a todo aquel que los viera. El batallón estaba temeroso, no quería salir de la barricada pero debía de hacerlo. Tenían que cumplir una de las misiones más importantes para ellos, incluso podría ser que para el mundo. El número de soldados se había reducido a menos de la mitad en las últimas veinticuatro horas, en ese lapso de tiempo sólo habíamos logrado avanzar seiscientos metros hacia el enemigo que parecía no haberse debilitado en lo más mínimo. Pude sentir el aroma a muerte en el frío viento que estaba en nuestra contra, el enemigo, fuera lo que fuese, podía olernos, sentirnos... aterrarnos. Parecía que escuchaba nuestros pensamientos, sabía nuestros peores miedos. Y aunque habían pasado horas de haber realizado alguna actividad, sentía que habían sido solo segundos. El tiempo iba demasiado lento; el silencio, el silencio era aterrador. Escuchaba como los insectos caminaban por las hojas, el castañear de mis compañeros, el pestañear del de enseguida. Quería que la misión terminara, quería que terminara ¡ya! No podía haber cosa peor que combatir contra seres abstractos, sin forma determinada, que cambian constantemente de forma física y espiritual. Dos enemigos tan antiguos como el mismo universo. Los escuchaba respirar como si estuvieran a mi lado. Al inhalar se tragaban el sonido y todo quedaba en silencio. Al exhalar expulsaban un sonido gutural tan aterrador que nuestros cuerpos se paralizaban por completo. En medio de la oscuridad no lográbamos ver más allá de nuestras manos, nos sentíamos rodeados. No podíamos escapar, moriríamos al intentarlo, sólo quedaba luchar y tratar de sobrevivir. Corrimos por los pastizales, pensaba que el crujir del pasto seco a nuestro paso nos delataría. Nos detuvimos en medio de nada. Escuché los gritos más aterradores que jamás habría de escuchar en lo que me quedara de vida, lo cual podrían ser unos cuantos segundos. Guardamos silencio, tratamos de no respirar pues era tanto nuestro miedo que temíamos que el insignificante sonido de la garganta y los pulmones darían un indicio peligroso de nuestra posición. En ese momento mi compañero desapareció en la noche, dejando de sí un eco aterrador que se esparcía por todo el campo.
Estaba desesperando, no sabía que hacer: refugiarme, huir, atacar, gritar para que vinieran por mí.

El no tomar una decisión rápido me torturaba hasta lo más profundo de mis huesos, nos habían entrenado para eso: Toma rápida de decisiones. Y yo estaba ahí temblando como una niñita ante el monstruo del closet, sin duda quería salvar mi vida pero el enemigo podía aparecer en cualquier segundo.
Era 1876, la civilización había llegado a lugares desconocidos, exóticos, peligrosos. Éste es uno de ellos, aquellas criaturas habían vivido en el anonimato por miles de años. El ser humano teme a lo que no conoce, le es muy fácil destruirlo y problema solucionado.
Me quite las botas, no quería hacer más ruido con ellas, el arma la acomodé en la espalda de modo que no incomodara pero si el enemigo se acercaba tirar en seguida y con la mayor calma posible comencé a caminar hacia mis demás compañeros.
El estruendoso sonido de las armas disparando al unísono provocó que en mis oídos atacara como aguja un zumbido atroz. Por momentos sentí que perdía el equilibrio. Fue en ese momento cuando vi como un soldado, al cual no le logré ver el rostro, corría hacía, todos los demás iban en dirección contraria.
—¡Zam! —gritó— ¡Cuidado!
Se abalanzó sobre mí, no supe que era lo que estaba ocurriendo. Caí al suelo, por un momento olvidé dónde me encontraba, mi mente quedó en blanco; cerré los ojos por instinto y una fuerte explosión ocurrió no muy lejos de nosotros. Sentí el calor del fuego y la onda expansiva recorriendo mi cuerpo, mi rostro se cubrió de tierra. Abrí los ojos y mi compañero yacía muerto. Estaba aturdido, aun no reaccionaba, por unos segundos olvidé quién era, qué estaba haciendo, quién era el enemigo. Cuando logré reaccionar, no pude dejar de gritar de una forma desquiciada. Mis compañeros corrieron a tranquilizarme, sabían que sí seguía gritando de esa manera el enemigo nos localizaría. Pero no podía, sentía como mi cuerpo se purificaba, se quemaba pero sobre todo se tranquilizaba. Necesitaba poner mi mente en blanco y poder actuar adecuadamente. Estaba harto de ver como morían mis compañeros sin poder hacer algo, estaba harto de tener miedo al enemigo, estaba harto de que el tiempo actuara en nuestra contra.
Me decidí, salí corriendo hacia el enemigo pero no sin antes agarrar una dotación considerable de explosivos y un par de granadas. Escuchaba como los demás gritaban para detenerme, me decían loco y demente, sabía que mi muerte era segura. Pero preferí hacer ese acto estúpido a que la incertidumbre me carcomiera todos los sentidos de saber cuándo se llevarían mi vida.

Me detuve frente al inmenso muro, irguiéndose frente a mí, tan alto como tres murallas medievales. Expandiéndose a lejanía. Resguardando tras de él a los grandes enemigos. A lo largo del muro se abrían grandes aberturas por donde el enemigo atacaba. Ante mis ojos, a una altura de tres metros, se abrió una de ellas. Probablemente sólo le haría un rasguño pero no importaba, era ahora o nunca. Sentí el fétido aliento de uno de los horrorosos gigantes, logré apreciar uno de sus amarillentos ojos. Me miró directamente. Sentí como el tiempo se detenía. El viento dejó de susurrar a mi alrededor, una vez más mi mente quedó en blanco, parecía estar en trance.
Y de un momento a otro lo hice. Aventé las granadas, encendí los explosivos y los lance hasta ellos. Vi como su ojo se volvía carmesí, regresé con mis compañeros tras sentir como los escombros comenzaban a volar. Durante unos cuantos instantes pensé que lo había logrado. Al llegar con ellos y saltar a la barricada sentí como el fuego llegaba hasta mis pies, caí detrás de unos de los soldados, el humo me asfixiaba mientras poco a poco la vista se me nublaba y sentía perder el conocimiento, lo último que escuché fueron gritos... creo que de júbilo. Mientras me encontraba en el piso, sentí los pasos acelerados de los soldados que avanzaban hacia el muro.
—ATAQUEN
Más explosiones, no logré abrir los ojos, pude imaginarme lo que sucedía antes de caer sucumbido ante la insistencia de mi subconsciente y mi consciente de aislarme en un sueño profundo. Escuché más sonidos guturales viniendo del otro lado del muro. El tiempo se volvió a detener... estaba inconsciente.
Abrí los ojos después de un tiempo, el sol ya estaba en lo alto según lo que se alcanzaba a ver en la ventana. Luego de mirar aletargado en el lugar en el que estaba, me di cuenta que estaba en un cuarto, la cama era cómoda, me dolía un poco los brazos y las piernas, tal vez tenía unas costillas fracturadas pero el hecho que estuviera ahí me hacía tener un poco de esperanza.
El capitán se acercó y con una cerveza en mano dijo las palabras que más ansiaba escuchar: Misión cumplida. Traté de sonreír fingidamente pero me fue imposible. Había algo raro en todo aquello. Combatimos a seres tan antiguos como el tiempo y fuimos vencedores. En algo tenía que repercutir aquella hazaña, un gran triunfo, eso sí. Aquella mañana, todo acompañó al amanecer con normalidad. El problema vino horas después, cuando el sol estaba en lo más alto. Todo se detuvo, tal y como había sucedido en la batalla. Todo en la vida tiene su razón de ser. Nada parecía tener vida. El tiempo se detuvo. Regresé al campo cubierto por el hedor nauseabundo de muerte y destrucción. Estaba cubierto por cuerpos como si éstos fueran parte del ecosistema local. Crucé el muro por la abertura hecha añicos. Y ahí seguían los cuerpos de los gigantes, cambiando constantemente de forma y de color, a pesar de ya llevar horas muertos. No eran dos como en un principio creímos, eran tres los enormes cadáveres. Me interné en su territorio, temiendo que hubiera más pero eran los únicos. Los miré con curiosidad, en verdad eran aterradores. Poco a poco se iban esfumando en un hilo blanco y etéreo, tan delicado como el humo que abandona la punta rojiza de algún cigarrillo. Se elevaban con dirección al sol.
Corrí hacía un tipo de choza que se escondía en la lejanía del territorio de las criaturas, cuando abrí la puerta ahí estaba: El Tiempo. Me di cuenta que aquellas criaturas no eran más que los guardianes, los protectores, los que cuidan a lo más delicado del universo, el que rige las normas de la vida, el que la forma a las cosas. Era una esfera gaseosa de tonalidades entre verde y amarillo girando en espiral. Traté de tomarla, no era más grande que un balón de baloncesto, y sin darme cuenta, todo se volvió a paralizar menos la esfera que empezó a girar con mayor velocidad, me absorbió. Era literalmente un túnel-tiempo. Giré tan rápido que empecé a perder forma humana, parecía únicamente una masa deforme tomando poco a poco la forma de la espiral. Gritaba tan fuerte pero no lograba escuchar mis gritos, se quedaron muy atrás. Se detuvo. Caí al suelo, era de noche nuevamente. Me miré con asco y terror, estaba convertido en una esas cosas que tanto tratamos de destruir. Miré el muro, estaba intacto, había otros dos seres parecidos a mi lado combatiendo al enorme ejército que cada vez se iba reduciendo. Las aberturas en el muro se abrían y los monstruos atacaban. Frente a mí se abrió una abertura más, miré con curiosidad a través de él. Y allí estaba yo, del otro lado del muro, con explosivos en la mano, mirando mi ojo amarillento, sabía lo que iba a ocurrir así que, mientras levantaba las granadas para atacar, cerré con pánico los ojos.

Con el tiempo no se juega.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Año

La verdad es que pensé que la entrada anterior sería la definitiva del 2010. Pero me arrepentí, porque realmente fue sólo una partecita y muy pequeña de mi la que se dejo ver; mientras leía los 23 años de una mujer maravillosa me dí cuenta que sería realmente hipócrita de mi parte si lo dejara así y como aún faltan 4 horas para que este año se acabe todavía tengo tiempo de remendar mi error. Por lo que probablemente sea una entrada bastante larga.

Este año como todoooos los demás en los cuales tengo uso de razón, han estado llenos de problemas, de gritos, de enojos, de tristezas, de lágrimas, de desamores, de desesperación, de errores, de caídas así como también de alegrías, de logros, de éxitos, de sueños, de amor, de felicidad, de nuevos amigos, de sonrisas.

Ha sido una capirotada de todo, porque ¿quién vivió un año en el cual todo fue alegría, felicidad, miel, dulzura, etc.? Nadie, y la verdad qué flojera tener una vida así. No hay nada como la sazón de tener problemas en los cuales pensar, peleas para llegar a las reconciliaciones, tristezas para encontrar los abrazos deseados, y lágrimas para apreciar las sonrisas.

Sí, el 2010 estuvo lleno de todo tipo de emociones, fui feliz, alegre, me enoje, llore de tristeza, llore de emoción, me decepcione, me estrese por muchas tareas, conocí nuevas personas, conocí a personas que antes estaban en mi vida pero que no sabía de lo mucho de su valor, me morí, ¡me dieron nuevamente vida!, e hice muchas cosas buenas, también acepto que hice algunas malas.

Así que solamente me queda agradecer: agradecer por todo lo que aprendí, agradecer por la música que escuché, por la poesía que descubrí, la narrativa que disfruté, las lágrimas que derramé, las sonrisas que regalé, el amor que dí y recibí, los abrazos que otorgué y me regalaron.

Pero sobre todo agradecer que me conocí un poco más, que encontré muchas cosas en mi que no tenía conocimiento, que acepté otras que negaba y que poco a poco voy descubriendo.

Pero eso no hubiera sido posible sin las personas que forjaron mi persona.

Mi mamá, a esa mujer le tengo que agradecer tantas cosas. Su fortaleza de llevar adelante una familia tan disfuncional, de tomar decisiones que afectaron indudablemente su vida pero que las recibió con una sonrisa y un brillo precioso en los ojos. Sus palabras de aliento cada vez que me hago menos es sin duda una de las mejores muestras de amor que me muestra, me hace ver que valgo, me hace ver que soy bonita, que para ella soy su muñequita de bellos rizos y que soy perfecta para ella. No importa cuanto pese o que ropa me ponga para ella soy la joven más hermosa del mundo, el regalo más perfecto que Dios le ha otorgado. Gracias mami, soy lo que soy para no decepcionarla y darle todo el gran amor que Jesús pone en mi corazón. Este año, usted me demostró que sí se puede, todo es cuestión de querer.

Mi papá, ¡soy tan parecida a él!. No sé cuántas veces nos peleamos, ni cuántas veces nos dijimos de lo que nos ibamos a morir, y no es porque quiera ser maleducada sino que simplemente soy una pequeña él, tenemos el mismo carácter y eso hace que topemos pero no por ello lo quiero menos. Al contrario, no sabe lo mucho que lo amo, y que lamentablemente no se lo digo las veces suficiente para que se lo crea y tal vez así cambie un poquito su forma de ser. Cada noche ruego para que llegue sano y salvo a casa. Y aunque critíco la forma de expresarse y de hacer sentir mal a nuestra familia; al fin y al cabo quién soy yo para juzgar: ¡nadie!. Gracias por ayudarme en este año con enseñanzas que sólo en la vida de familia se puede aprender.

Raúl, el hermano que por obligación me tocó tener jajajajaja. Aunque siempre peleamos porque yo estoy conectada a internet y él no puede jugar agusto en el xbox live no sabes como disfruto los pequeños y sobre todo fugaces momentos que vivimos realmente como hermanos. Que me preguntes sobre las películas como Harry Potter y Narnia y tener que explicarte todo la trama hace que me sienta poquito importante porque recurres a mi y no a otra persona para saber. Que me hayas regalado en navidad algo que siempre quise es algo que sin duda voy a estar agradecida toda mi vida. Y aunque celebre que te vayas a Juárez no quita que me preocupe por ti, ni que rece por tu seguridad a cada instante, el verte entrar cada martes por la puerta con tu cara de fastidio del viaje y luego la sonrisa de picardía por hacer enojar al chapo en complicidad con chiva es algo que no tiene precio. Y aunque no estoy segura del todo de haberte dicho lo mucho que te amo por este medio te lo digo: ¡TE AMO HERMANO LUSER!. Y jamás olvides que mis conclusiones rifaron para que te titularas ¡ja!.

Algunos saben que tengo otro hermano que nació de otra mamá: Kevin. Él siempre a mi casa todos los días, bueno salvo cuando mi hermano no está en la ciudad, y lo ha hecho desde que tengo uso de razón y aún así, de conocernos toda la vida no puede comer con nosotros o pasar a la casa sin que le demos el pase y que decir que pase a la cocina solo a tomar un vaso con agua ¡eso nuestros ojos jamás lo verán!. Y sin embargo lo quiero tanto, aprecio en sobremanera que venga a pedirme consejos sobre las chavas que le gustan, qué decirles, qué regalarles, qué hacer. Mi año no hubiera sido el mismo sin él, porque sin duda es mi hermano pero vive en otra casa.

Conozco cuatro mujeres que han hecho de mi vida toda una aventura, he llorado, he reído, me he divertido como nunca lo he hecho en mi vida con ellas. Tenemos secretos que le dan un sabor de boca a mi vida. Lily, Paloma, Itzel y Blanca han hecho que mi vida en todos los aspectos posibles cobren sentido. Cada una con su forma tan peculiar de ser hacen que le agradezca a Dios por la amistad que ha depositado en ellas.
Lily: ¿Cuántos años ya llevamos de ser amigas? Parecerán muchos serán pocos, pero sé que son los justos y que todavía faltan muchos por vivir, en este año he de aceptar que no te di el tiempo suficiente que te merecías, pero los que vivimos juntas fueron sin duda llenos de ti. Gracias por leer mis preocupaciones, por hecharme porras todas las veces en las que te he dicho que ya no aguanto más. Gracias por ser mi amiga y demostrarme un servicio de calidad a aquél que nos junto. Te amo amiga, este año lo inicié contigo y aunque no lo terminamos juntas en vivo y a todo color sé que no es necesario para iniciarlo de maravilla.
Paloma: Eres una de las mujeres más extraordinarias, valientes y chistosas que jamás he conocido en mi vida. Este año me permitiste conocerte un poco más, me mostraste tu apoyo cuando más lo necesitaba, me diste un hogar cuando yo no lo tuve, me enseñaste que cualquier sueño se puede lograr con proponertelo, a amarte con todo tu forma chistorina de ser. No imagino ya mi vida sin ti, no imagino mi año sin todas las salidas, sin todos los chistes, sin todas las platicas nocturnas, sin todos los reproches por mi seriedad ante ustedes, confieso que sino estuvieras un pánico enorme recorrería todo mi ser. La princesa más hermosa que conozco eres tú y te amo por todo ello.
Blanca: Eres una mujer tan fuerte, tan trabajadora, tan llena de amor, que a veces me gustaría ser así como tú, pero jamás lo lograría porque eres única. Tienes una sonrisa y unos ojos tan bellos que Dios se lució al dartelos, si tuviera que describirte en una palabra sería corazón, porque estás llena de sentimientos hermosos, porque en ti hay tanto amor que sólo el corazón puede albergar. Gracias por confiar en mi nuevamente en este año, gracias por resolver mis dudas por las noches, gracias por hacerme sonreír siempre que te veo, gracias por enseñarme a ser decidida en muchos de mis aspectos, gracias por permitirme amarte.
Itzel: ¿Sabes? eres la mujer más alegre que conozco, cuando tu carita está triste siento que se me parte el corazón, que daría lo que fuera para que tu sonrisa nunca se quite de tu rostro. Juntas emprendimos un viaje llamado: La Escuela del Silencio. Y es algo que siempre le agradeceré a Dios, porque te conocí más, porque me permitiste ver a la mujer que es Itzel, porque me permitiste entrar poquito a tu corazón para hacerme un lugarcito y vivir en él, porque este año haz sido un pilar muy importante en mi vida, Dios me permitió ver una gran estrella en ti, una mujer sumamente inteligente y que sabe muchisimo. Y te amo Itzel y te amo mucho.

Brisa, esa mujer es una caja llena de sorpresas pero es tan sabia que cada día que la veo me maravillo de su existencia. Dios me permitió conocerla de una manera totalmente distinta cuando coordinó predicadores, la Escuela del Silencio fue una de las enseñanzas más deliciosas que he experimentado en este año y segura estoy que de mi vida. Me dio una gran lección que siento que aún no termino de cumplir pero sé que lo lograré. Estar con Brisa es como tomar un vaso de agua después de una larga caminata y cuando la sed está que no se puede más. Brisa es una mujer que me ha hecho llorar mucho este año pero fue de alegría y eso me hace sumamente feliz, espero con el próximo añor pueda seguir llorando de felicidad a causa suya. TE AMO.

Alejandro Piñón ha sido un gran regalo este año, me enseñó tantas cosas que no podría enumerarlas, su sentido del humor me ayudó muchos días que anda triste, me envicio en plantas vs zombies e incrementó mi gusto por los muertes vivientes a su causa. Me regaló unas hermosas semillas que guardo como si fuera un tesoro de oro. Hizo que me gustara el fútbol para ir a los interrparroquiales e hizo que a veces me pusiera colorada por regarmela con Chavira ¬¬. Y enojarme un tanto por decirme friki.... no soy friki ¡hum!. Pero sin duda eres uno de los mejores servidores que he tenido la dicha de conocer en mi vida. Piñonete te quiero muchisimo.

Alejandra Enríquez ha sido otro regalo caído del cielo, gracias por ser mi amiga, por aguantar mis tonterías amorosas, por haber ido a la FIL conmigo, por confiarme algunos de tus secretos, por ayudarme a creer nuevamente en la amistad, por regañarme al no leer las lecturas de Vicky, porque este año tome más alcohol en mi vida que con nadie jajajaja okey no xD. Pero sin duda eres una persona muy especial, me ayudaste como no tienes una idea en entender la poesía y podría decir que ya me gusta aunque sea un poquito. En un tiempo extremadamente poco te robaste mi corazón y me hace muy feliz que vos seas mi amiga. Yo te ando queriendo mucho Dal y espero que el siguiente año seamos mucho más amigas y nos desvelemos con tareas que nos trauman.

May, Roy, Alita, Iván, Brenda, Mi Burrito Sabanero, Paula, Ale, Adriana, Zam, Raúl, Tony, Iris, Diana, Janis, Paquito, Arturo y mi amorzote Javi fueron personas que llenaron mi vida de grandes sonrisas, vivir la aventura de la escuela a su lado hace que todo sea más placentero. Reír entre clases, sufrir con lo latino y los trabajos extensos. Filosofía y Letras no sería lo mismo sin ustedes. Hacen que mi vida tenga sentido y que el ir a esa facultad que ya parece panteón lo haga con alegría. Espero que los semestres que nos faltan sean mucho mejores que estos, aunque tal vez sea difícil de superar. Ustedes hacen que tenga sabor la literatura, la poesía y las tonterías que cometemos en ella.
Hacer cadáveres exquisitos y cuentitos a través de twitter, platicar sobre south park eso no lo cambio por nada.

Kona, Moncho, Lucem, Sei, Lelouch, Ritsu, Guido, Aru, Star, y todo el staff hacen que CFS siga siendo el mundo delirante y sobre todo el refugio que necesito cuando mi vida real ya no dan para más. Realmente son una gran familia que Walala me ha regalado, he de admitir que este año fue un poco difícil, pero las risas en las charlas con Kona y Moncho cada noche hacen que todo valga le pena, y las platicas descontroladas en el chat son lo mejor que me ha pasado en verdad. Sin dejar atras a las entrevistas peligrosas que Lelouch y yo hicimos este año. Gracias por vivir conmigo en este 2010. Y ahorren porque estoy decidida a juntar y dinero y casarme con Moncho xD (?).

Mony, Allan, Ricardo y Luis son grandes regalos que también CFS me ha dado, el que me consideren su amiga y que me hayan contado sus preocupaciones y alegrías en el año que está pasando es algo que atesoro con todo el corazón. Ser su amiga es algo que aprecio con todo el corazón y sé y tengo la certeza que así como a los mencionados arriba y la que estoy por mencionar a continuación, nos veremos un día y nos fundiremos en un abrazo de camadería.

Gabriela Ramirez, uff en serio que este año hiciste un mar de sentimientos en mi, creo que en verdad eres mi escritora favorita, eres una amiga que amo con todo el corazón, y que sé que Dios me permitirá conocer y te daré un abrazo tan asfixiante que tal vez tendré que llevarte al hospital xD. Me permites conocerte a través de tus fabulosas historias, como te dije reí, lloré, lloré mientras reía, reía mientras lloraba y me permitiste ver muchos de mis errores a través de Iván. Te amo mucho, mucho mucho, y sé que si el Hituzen hizo que nos conocieramos sé que también hará que nos conozcamos pero en vivo y a todo color. Dejame domesticar a un bello zorro.

Ivanna uff, mi Lulu gracias por crear un monstruo y presentarme a mi esposo, gracias por permitirme conocerte en cada letra, en cada enseñanza coreana nueva, creeme que disfruté cada momento, cada sonrisa. Eres alguien que marca mi vida como no tienes una idea.

Sara, Ale, Aimara, Mony y Laura son hermosas mujeres que tuve muy pocas ocasiones de ver en este año, pero fueron momentos inolvidables, sé que Dios me permitió conocerlas para que permanezcan toda la vida en mis años venideros. A cada una la amo de una manera única y especial porque todas tienen virtudes incomparables, y sé que si algún día necesito un abrazo o un regaño cualquiera está dispuesta a darmelo.

Patito gracias por permitirme seguir amandote a través del cara libro :P curiosamente te siento más cerca de mi.

Emir, este fue el primer año en el que pude convivir contigo verdaderamente, gracias por permitirme vivir una experiencia tan grata como ver HP en premiere, nunca había disfrutado tanto una película y sé que este año fue muy duro para ti, pero ¡mirate! eres más fuerte de lo pensabas os aseguro. ¡Te quiero! Y gracias por presentarme a una persona tan graciosa y única como lo que es Adrián.

Alán e Isai amigos sin iguales batallo tanto para verlos pero éste año los vi y mi corazón saltaba de alegría, son amigos de años y de más años serán. Gracias por seguir en su vida, gracias por enseñarme tantas cosas en unos pocos días y a su manera.

Ro, mis Danieles, Fabián, Vince, Aaron, Kenji, Paquito, Edgar, Juan Carlos, Israel, Jhonny, Ian, Meny, Kike, Esteban, Miriam, Viann, Ariel, Luis, Chuy, Brenda, Diana, Mary, Chuma, Pamela, Brenda, son grandes personas que paso a paso me han acompañado en el servicio al mejor Señor del mundo, me han enseñado a amar, a reir, a servir, a ver la necesidad del hermano y las enseñanzas que cada uno me ha dejado es algo que no cambio por nada. Sé que algunos los conozco poco, sé que a otros tengo algunos años de conocerlos, pero espero que toda la vida sigan a mi lado, para que me enseñen a ser más humilde, más sencilla, más servicial, ser realmente una hija digna de Cristo. Y les pido perdón si en alguna ocasión les hice algún daño.

Mis Catoliscopianos: Aracely, César, Feris, Fiilii, Janiis, Luis, Gato Sentado, Rubén, Danny, Héctor, Ricardo, Marisela, Lety, Hommie, Elisa, Oscar, Roberto han sido el kit con extra queso, fueron el plus del año que me regalo el Señor y como les dije, tengo poco de conocerlos pero siento que los amo desde la eternidad. Espero poder llevar acabo los grandes planes de evangelizar y seguir divirtiéndonos de la manera tan peculiar que los distingue.

Joss, Saramillo mis grandes amigas del ciclo llamado servifon, sé que no nos vemos con la frecuencia que nos gustaría, pero el poderme reír de los traumas de cobranza y contrarles mis "aventuras" con el piojo jajaja hacen que sean de las mejores amigas que pueda encontrar. Joss sabes que aunque te diga perrito no lo hago por ofenderte, eres una amiga única e irremplasable, pero es una manera chistosa de quererte. Saramillo pasarte las memorias de eventos culturales es todo un placer aunque no siempre me pagues zum zum, siguelo haciendo si en semestres futuros me los pides ¬¬, ya que ayudo un poquito en tu formación como letrada. ¡Las amo amigas!


Mox y Totori, sí les agradeceré a mi perro y mi gato y qué, son unos animalitos tan increíbles, a veces me asombro que en ellos pueda caber tanto amor, muchos dicen que es porque les damos de comer y bla bla bla, pero ver como le brillan los ojitos a Mox cuando le hablas, y la manera en la que se acurruca enseguida de mis pies fríos por las noches para que se calienten, eso es amor. Y mi pequeño Totori que me peleo todas los días con el por rasguñarme pero ver como para las orejitas cuando lo llamo y escuchar su ronronear es lo mejor del mundo.

Y a ti, a ti que me das la vida, las pruebas a superar, que me das estos retos que a veces pienso que no podré superar, a ti que me amas y me haces ver que soy bella, a ti que me forjado tan raramente, a ti que me permites amarte y me das mis coscorrones cuando es necesario, a ti que me llenas de todas estas personas te digo gracias. Gracias Dios por este 2010 en el cual estuve llena de ti, en el cual me llenaste de tu amor y me diste vida nuevamente, te pido que en el 2011 este aún más lleno de ti y me ayudes ahorita que mas lo necesito. Te amo Dios.

Perdón si a alguno no lo nombre, a veces sufro de perdida de memoria, tienen todo el derecho de reclamarme.

Y haciendo el recuento de los daños nuevamente, me doy cuenta que al finalizar el año me queda un grato sabor de boca por todo lo que viví. Lo puedo concluir con una gran sonrisa.

Gracias por tomarse la molestia de leer hasta aquí, si es así, me robaré la idea de Hiou y les regalaré una cookie. Pidanme la cookie plutos ¬¬ xD.

Gracias 2010 no fuiste un año malo en mi vida, al contrario me enseñaste a ser y a amar.

2011 aplicate mi rey, que le debes ganar a un buen año.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Arigato gosaimasu


Creo que muchos caemos en lo trillado de hacer un recuento de los daños que dejó el año. Así cómo también lo que esperamos el nuevo que inicia.

Así que para no hacer tanto alarde iré a los sucesos importantes sin ser detallados.

Le dí entrada a mi vida a muchas personas que me llenan de letras, de poesía, de enojos y risas.

Que cada día me enseñan que todavía se puede creer en las personas, que la sociedad no está tan corrompida como se esperaba.

Gracias Lisandro, éste año no hubiera sido lo mismo sin tí. Me enseñaste un poco más de poesía, me enseñaste que puedo confiarte hasta el más tonto de mis pensamientos.

Gracias a las niñas de mis ojos que me han permitido conocerlas un poco más, que me han apoyado en la crisis de mi seriedad.

Gracias a mi instructura de la escuela del silencio, me has enseñado a valorarme cada día un poco más y sobre todo a ser. Lo sigo aprendiendo y cuando lo logre, sé que tú sonreiras.

Gracias a mis hermanos que tomados de la mano seguimos emprendiendo el camino de lo desconocido por los designios desconocidos del Creador.

Gracias a los filósofos y letrados que llenaron mis semestres de risas, aprendizaje, majaderías, estrés, satisfacción y un grato sabor de boca.

Gracias a los clampfansubsianos que siguen marcando mi vida con su delirio tan peculiar.

Gracias a los catoliscopianos que llenaron mi vida con el calor de la fe que a veces parecía perder.

Gracias a los desconocidos que sigo a través de una red social y que me hacen reír por sus poetuits, puercotuits, y toda la gran sabiduría que dejan ver a través de 140 caracteres.

Gracias a mi familia que seguido soportándome un año más.

Gracias a ti que me permitiste querer, detestar, soñar y berrear cuando pensé que mi corazón no serviría para algo más.

Gracias a mi escritora favorita, este año me hiciste llorar, reír, llorar mientras reía, y reír mientras lloraba con todas las deliciosas historias que escribiste. Me dejaste ver a una parte de mi que no conocía en uno de tus personajes. Y eso es algo que agradezco con todo el amor de mi corazón.

Gracias a todos los demás que hicieron de mi, espero, una mejor persona.

Gracias a ti, que me permitiste vivir un día más.

Gracias a todos.

Un nuevo año nos espera. Hagamos de él lo que queramos, al fin y al cabo es lo único que podemos hacer con nuestra libertad.



sábado, 18 de diciembre de 2010

Flor azul, centro rosado

Desde hace días, me di cuenta que me encantaría hacer una flor azul con un gran centro rosado. Tal vez te preguntarás por qué, la respuesta es sencilla.


El azul en un algodón de azúcar representa la felicidad, y ahora para mi, el rosa en un algodón de azúcar significa el amor.


Amor y felicidad; eso es algo que cualquiera mata por tener. Pero alguien como tú, no necesita matar, sólo necesita vivir. Porque vives al día, vives tu día, con tu forma tan peculiar y única de ser.


Pero en fin, te decía que desde hace días tenía muchas ganas de hacer una flor azul con el centro rosado, porque del amor surgen todo tipo de sentimientos, pero el que siempre prevalece es la felicidad.


Felicidad de tener un nuevo día para enmendar los errores, felicidad para conocer el mundo de una manera distinta, felicidad de ver el sol pintado con las acuarelas del Señor, felicidad de saber que hay problemas a los cuales enfrentarnos, felicidad de sentir como las personas se revelan a cada paso, felicidad de tener la dicha de oler rica comida y lo mejor: degustarla.


Estos son solamente unos pequeños ejemplos de las felicidades que puedes tener cada día, sin embargo el no tener amor, jamás veríamos esos detalles como felicidad.


Es por eso que quiero una flor azul con un centro rosado, para que siempre sea el amor el centro, y la felicidad siga con ella, porque qué hermoso aroma a de tener una flor así.


Entonces cada día, me despertaba y pensaba, cómo podría hacer una flor así, podría pintarla, dibujarla, o pedirle a alguien que sabe de photoshop que la hiciera por mi; pero no. Sabía que tenía que hacerla de una manera mucho más especial, porque esta flor tendría una dueña muy especial. Así que, decidí hacerla de algodón de azúcar, porque así tendría un olor dulzón que te podría regalar una sonrisa.


Porque eso es todo lo que deseo para ti, una sonrisa, felicidad, y cómo diría Walter Mercado, mucho pero mucho: AMOR.


Los problemas se vuelven nada con amor, las lágrimas de tristeza se convierten en felicidad, una cara larga y huraña se convierte en una preciosa sonrisa.


Eso deseo para ti, para la mujer fuerte, para la mujer que es libre, para la mujer que enseña con sus ojos, para la mujer que acaricia con palabras, para la mujer que en silencio puede hablar hasta los confines de la tierra. Eso deseo para esa mujer, que me ha hecho muy feliz, que me ha enseñado que debo ser.


Porque tú eres, a tu manera tan risitas, tan ojitos, tan musical, tan largo con movimiento, tan poeta, tan oradora, tan tú. Simplemente.


Felicidades en este día, felicidades ayer, y felicidades mañana.


Porque te quiero, porque te amo, porque eres una flor azul con un centro rosadito, porque Dios y yo siempre que platicamos, sonreímos y sabemos que hay alguien que me quiere, tan rarita, tan como soy y no soy. Y Dios y yo somos felices de tener una flor con olor dulzón.


Brisa, Etzilla te quiere.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Fugaces Furtivas

En el camión, ella, ella está recargada en el respaldo del asiento de enfrente, hacia un costado, abrazando su manta, dormitando plácidamente.

Él, él que está sentado en el asiento detrás de ella, recarga su mentón en la orilla del respaldo que obstruye su mirada hacia ella.

La mira, la observa, su respiración tranquila, sus ojos cerrados, y se pregunta qué es lo que sueña, mira sus labios, que durante unos segundos fueron suyos hace algunos meses. Mira de reojo la película que están viendo en el camión, pero prefiere regresar a ver a ese ángel dormido, que le trasmite toda la paz que nunca ha sentido. Sus ojos se ponen brillosos, desea con el alma ser ese respaldo, rodearla con sus brazos y darle un beso en la frente, tal vez así pueda lograr que pueda estar en su sueño.

Se escucha una voz al lado de él, la carne de burro no es transparente, él mira a la mujer que está sentada enseguida suyo, lanza un bufido y le da un beso desganado. La mujer le pregunta que tanto veía, él respondió que la película, a ella la miró por última vez, maldijo a su mujer y se quedo dormido pensando en ella.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La última y nos vamos

Te miré por última vez, te tapé con la sábana y di la media vuelta y comencé a recordar el día de hoy mientras caminaba a la salida del callejón. La misma rutina de siempre, levantarme, mirar la ropa que debería vestir y preparar la taza de café. Mi celular comenzaba a vibrar era un mensaje tuyo, predecible como siempre, deseándome los buenos días, diciéndome lo mucho que me amas y que estás ansiosa por verme hoy, te respondí solamente con un “yo también”. Abrí la regadera, el agua corría hasta llegar a su fin, imaginé que eras tú la que reemplazaba el lugar del vital líquido. Duré cinco minutos más de la cuenta, quería cambiar aunque fuera un poco aquello que hacia todos los días, quería tomar el control por lo menos una vez en mi vida, deje que el agua recorriera todo mi cuerpo, cerré los ojos y te imagine entre mis brazos tan frágil como un cristal. Luego te apretaba tan fuerte que te quebrabas en miles de pedazos y un grito surgía de lo más profundo de tus entrañas. Abrí los ojos, ya no podía darme el lujo de seguir desperdiciando el tiempo, salí de la regadera, me alisté y corrí hacia mi trabajo. La misma gente, el mismo escritorio, el mismo trabajo, era lo mismo de siempre, mirar por la ventana y ver a los vecinos del lugar sacar a pasear a su perro schnauzer que pareciera ser que es el único que les alegra la vida, luego a la pareja de amantes que se quedan de ver a la misma hora y ser interrumpidos por las llamadas de sus esposos sospechando que los engañan con alguien más. Pasó la hora de oficina y me fui a comer, cuando estuve a punto de llegar al restaurante una pequeña niña con una gran sonrisa llego a mi encuentro extendiéndome una hoja donde decía que era sorda y pedía una cooperación para sustentar sus operaciones, no le creí en lo absoluto pero como no andaba de mal humor decidí darle una moneda. Ella se fue corriendo después de el encuentro, cuando entré al restaurante me informaron que ya no había mesas disponibles, si gustaba esperar alrededor de 20 minutos para poder ocupar una, deje al mesero hablando ya que me di la media vuelta e hice una nota mental de no volver aquel lugar.

Pase por un lugar de comida rápida, elegí una hamburguesa con papas y me senté a mirar a las personas que estaban ahí, típicas familias que decidieron pasar un tiempo juntos ya que por cuestiones de trabajo no les queda tiempo para nada, algunos enamorados, una tipa solitaria con su notebook y yo. Le dí dos bocados a la hamburguesa y la dejé, el apetito se había esfumado al salir del establecimiento me marcaste, estabas preocupada no te había mandado un mensaje afirmándote algo que sabías de antemano pero que te encantaba escuchar y leer; decirte te amo, decirte cuanto te necesito pero ¿sabes? jamás lo volveré a decir.

Quedamos de vernos en el mismo parque, en la misma banca y sí, a la misma hora, llegue minutos antes como de costumbre, tú por el contrario tardaste más de lo normal: 15 minutos de retraso. Te excusaste diciendo que había un choque terrible, al parecer un conductor ebrio había atropellado a una niña sorda, inmediatamente pensé en la niña de al medio día pero no me importó, tu retraso me había exasperado.

Me besaste en los labios pero te rechacé de inmediato, preguntaste que me pasaba, fingí un dolor de cabeza y un poco de nauseas te preocupaste al instante pero tus palabras, tu perfume, y tu vestimenta me volvían loco, por lo que sólo me quedo invitarte a mi departamento para sorpresa tuya. Cuando íbamos caminando hacía allá un tipo intentó quitarte el bolso, lo seguí hasta un callejón y lo golpee hasta cansarme, hasta saciar mis tormentos de tus reclamos y mi rutina, hasta exterminar todo halo de hastíes en mi vida.

El tipo yacía inconsciente, tal vez muerto, te acercaste para cerciorarte que estaba bien, pero en ti, en ti vi todo lo que me hacía falta, te tome por los brazos y comencé a besarte, te quejabas de que era brusco sin embargo no me importó. Te recosté sobre el piso y tú comenzaste a gritar, algo se apoderó de mi y no recuerdo nada más. Sí, fuiste todo lo que me hacía falta, vida, amor, delicadeza, pero eras demasiado, demasiado para un ser que se conforma con comer hamburguesas con papas, demasiado para alguien que se conforma con darle una moneda a una niña que su sonrisa vale más que todo el sueldo que percibe en un año, que se conforma con quitarle la vida a quien le da la vida. Mire alrededor y encontré lo que buscaba, te miré por última vez, te tapé con la sábana, di la media vuelta y comencé a recordar el día de hoy mientras caminaba a la salida del callejón…

jueves, 7 de octubre de 2010

Metáforas




Metáforas: Recurso literario usado para poder imaginarte de mil y un maneras.

¿Cómo te explico? ¿Cómo le explico? Como explico que cada mañana el terrible despertar se hace mas pesado. Que quiero dejar de crearte, que quiero dejar de enviarte caricias con la luz del viento.

Que me desgarro con los luceros, que quiero quemar la cascada de sentimientos, que deseo ya no verte en los agujeros horadados en el diamante negro, que deseo destruirlos para cegarte.

Deseo que dejes de ser el culpable, que aunque lo he decidido. Que decidí quererte puramente, que decidí que fueras el dueño de los suspiros y los susurros del alba, siento que no sirve de nada.

Que aunque te lo grito con mi mirada, con mi roce entre tus dedos y con mis pasos atolondrados, me doy cuenta que no servirá de nada. No servirá de nada si cada deseo, si cada ideal, no te lo digo con palabras.

Pero me acobardo, dejo mi valentía a un lado cuando te siento en la misma bóveda de mil colores que te sigue. Incluso aunque deteste tu esencia, cuando surge en otras personas me impregno de ella y te veo. Te toco con mis manos, te dibujo con mis labios y te siento en cada paso.

¿Cómo te explico? Que diciembre me persigue con tu nombre, que me ata y me secuestra en recuerdos borrosos de tu desliz de invierno. Que deseo incansablemente que el hubiera exista, que un reloj fuera la máquina del tiempo para detener justo el momento en el que no existo, no existes; sólo vivimos.

Quiero idealizarte con tu maldad, con tu olor a tabaco, con tu incredulidad, para buscar tus contornos, tu ternura casi inexistente. Y así llevarte en lo latente, en lo fugaz y lo efímero de esta vida tuya y mía, que tú comenzaste pero que sigo sin esperanza alguna.

Cómo lo explico, cómo explico que eres la brisa de la montaña, la espuma de la luna al aparecer la mañana, el tintineo agradable de la campana en el silencio de mi almohada, el fulgor de la estrella que pasa por la ventana.

Dime, cómo te lo explico, cómo te lo grito, cómo te lo palpito, cómo te lo pinto, cómo me dejo llevar con lujo de violencia ante el golpeteo la realidad de tus besos con ella.

Utilizo tus recursos, tus horarios y tus llamadas para entregar al pequeño fracturado, que resuena débilmente para que tú vuelvas a quebrarlo, ¡qué no me importa! ¡Escondelo! ¡Rómpelo! ¡Tiralo! Que es tuyo, que te lo regalo para que lo hagas vibrar y soñar, que no importan que ellos sean rotos e imposibles. El soñador está hecho de esos fragtales de infinidad cubiertos con plumas escarlatas.

Te imagino y te aspiro en la palabra no dicha...

viernes, 1 de octubre de 2010

He decidido

Hoy, he decidido quererte, aunque tú no lo hagas... he decidido quererte, para que sepas que alguien te quiere puramente, así tal cual eres.
He decidido quererte aunque no lo sepas, o aunque lo ignores.


He decidido quererte, por el simple placer de hacerlo, porque me gusta sufrirte, porque me gusta mirarte a escondidas y arreglarme para parecerte bonita.

He decidido quererte, para desperdiciar mi corazón en ti, para desperdiciar mis susurros, mis anhelos, mis silencios.

He decidido quererte, para lograr que las mariposas vuelvan a mi, para lograr la emoción de cada día, para parecer niña chiquita y pensarte en cada anochecer.

He decidido quererte, para imaginar una vida contigo, una vida que nunca se hará, una vida que lejanamente se sueña.

He decidido quererte. para imaginar tus besos, imaginar tus desplantes y tus enojos, imaginar la ternura que sólo guardas para ella.

He decidido quererte, aunque cada día te deteste, aunque cada día te robe tu aire, aunque cada día al mirarte y verte cual eres te aborrezca, para luego arrepentirme y envidiarte.

He decidido quererte, aunque en cada mañana me digo firmemente que ya no quiero hacerlo.

He decidido quererte, para que mi corazón vuelva a latir por alguien, que aunque sepa que al final de esta historia que tú comenzaste por tu ser beodo, y que yo seguí por decisión errante, terminaré sufriendo y llorando, y a pesar de todo eso... he decidido quererte.

martes, 21 de septiembre de 2010

Quiero gritarte




Quiero gritarte.

Quiero gritarte en la noche lluviosa.

Quiero gritarte en la noche sin luna

Quiero gritarte en el amanercer.

Quiero gritarte en cualquier instante de tu vida.

Quiero gritarte tantas cosas.

C O S A S


Cosas que no te importan.

Cosas que ignoras.

Cosas que me hacen sentir la inexistencia en ti.


Quiero gritarte que te quiero.

Quiero gritarte que soy romantica a causa tuya.

Quiero gritarte que ya no me importas,

pero que en la noche saco tu recuerdo debajo la
almohada para sentirte en mis vagas ilusiones.

Quiero gritarte en blanco y negro.

Quiero gritarte en morado, su morado ese que tanto te gusta, ese que amas.

Quiero gritarte para que me mires.

Quiero gritarte en sueños y en vidas reales.

Quiero gritarte.

G R I T A R T E

Gritarte de día.


Gritarte tras tu fino oido.... oido de caracol... oido de poeta.

Oido de infiel.


Quiero gritarte.


Gritarte que me querías sin razón alguna.


Q U I E R O G R I T A R T E.