jueves, 30 de diciembre de 2010

Arigato gosaimasu


Creo que muchos caemos en lo trillado de hacer un recuento de los daños que dejó el año. Así cómo también lo que esperamos el nuevo que inicia.

Así que para no hacer tanto alarde iré a los sucesos importantes sin ser detallados.

Le dí entrada a mi vida a muchas personas que me llenan de letras, de poesía, de enojos y risas.

Que cada día me enseñan que todavía se puede creer en las personas, que la sociedad no está tan corrompida como se esperaba.

Gracias Lisandro, éste año no hubiera sido lo mismo sin tí. Me enseñaste un poco más de poesía, me enseñaste que puedo confiarte hasta el más tonto de mis pensamientos.

Gracias a las niñas de mis ojos que me han permitido conocerlas un poco más, que me han apoyado en la crisis de mi seriedad.

Gracias a mi instructura de la escuela del silencio, me has enseñado a valorarme cada día un poco más y sobre todo a ser. Lo sigo aprendiendo y cuando lo logre, sé que tú sonreiras.

Gracias a mis hermanos que tomados de la mano seguimos emprendiendo el camino de lo desconocido por los designios desconocidos del Creador.

Gracias a los filósofos y letrados que llenaron mis semestres de risas, aprendizaje, majaderías, estrés, satisfacción y un grato sabor de boca.

Gracias a los clampfansubsianos que siguen marcando mi vida con su delirio tan peculiar.

Gracias a los catoliscopianos que llenaron mi vida con el calor de la fe que a veces parecía perder.

Gracias a los desconocidos que sigo a través de una red social y que me hacen reír por sus poetuits, puercotuits, y toda la gran sabiduría que dejan ver a través de 140 caracteres.

Gracias a mi familia que seguido soportándome un año más.

Gracias a ti que me permitiste querer, detestar, soñar y berrear cuando pensé que mi corazón no serviría para algo más.

Gracias a mi escritora favorita, este año me hiciste llorar, reír, llorar mientras reía, y reír mientras lloraba con todas las deliciosas historias que escribiste. Me dejaste ver a una parte de mi que no conocía en uno de tus personajes. Y eso es algo que agradezco con todo el amor de mi corazón.

Gracias a todos los demás que hicieron de mi, espero, una mejor persona.

Gracias a ti, que me permitiste vivir un día más.

Gracias a todos.

Un nuevo año nos espera. Hagamos de él lo que queramos, al fin y al cabo es lo único que podemos hacer con nuestra libertad.



3 comentarios:

lisandro cosmogónico dijo...

a mi me encanta que me confie sus pensamientos :D la quiero mucho

Iván dijo...

Nos ponemos sentimentaloides raza xD

Anónimo dijo...

Mi querida Lucecita, este año ha sido maravilloso compartirlo contigo, he aprendido muchísimo y se que pronto podré abrazarte en persona, mi corazón me lo dice. Hasta entonces, mi alma abrazará tu alma. Gracias por tu dulzura, has hecho que este zorro solitario tenga el valor de volver a creer y confiar en las personas.
Gracias ♥